Actualizado 12/06/2007 23:24 CET

Un experto de la UCLM asegura que para evitar la obesidad infantil hay que apelar al deporte como juego, no competición

MADRID/TOLEDO, 12 Jun. (EUROPA PRESS) -

El director del Centro de Estudios Sociosanitarios de la Universidad Castilla-La Mancha (UCLM), Vicente Martínez, aseguró hoy durante el transcurso de una mesa redonda organizada por la Fundación Vida Activa y la Fundación Real Madrid, que la sociedad de niños se ha vuelto "maniquea: los gordos están siendo cada vez más gordos y los flacos también" y para evitarlo hay que apelar al deporte como juego, pero no como competición.

Por ese motivo, en 1992 iniciaron el trabajo "Evidencia Científica en la prevención del Sobrepeso en escolares: Estudio de Cuenca", donde midieron los niveles de colesterol y obesidad en niños de 10 años de la provincia de Cuenca.

Martínez explicó que el trabajo se inició con la idea de hacer alguna actividad concreta con el problema de la obesidad, que en España alcanza "del cuarto al primer puesto en niños de Europa". El estilo de vida de los más pequeños, con gran exposición a la televisión y los videojuegos, promueve el sedentarismo y la obesidad, por lo tanto se procuró iniciar una acción que revierta la situación.

De esta manera, licenciados en Ciencias del Deporte diseñaron un programa de actividad física de carácter lúdico y no competitivo de 4 horas y media semanales, para potenciar el trabajo cardiorrespiratorio, la fuerza, la resistencia muscular y flexibilidad, en horario extraescolar.

Martínez explicó que nunca hablaron a los niños "de obesidad ni de salud", al contrario: "no es competencia, estábamos hartos de ver niños que al oír la palabra deporte se les ponían los pelos de punta". Por eso opina que "hay que hablar de jugar".

Así, el programa logró en una década de trabajo disminuir los niveles de colesterol LDL de 109,95 a 88,56 en los niños, y de 118,1 a 91,24 en las niñas. En relación al aumento del sobrepeso, el equipo dedujo que "el sedentarismo tenía que ser el responsable porque, si los escolares en 2004 se estuvieron alimentando peor que en 1992, las cifras de colesterol no habrían mejorado".

Entonces, diseñaron un tipo de intervención que fuera aplicable a todos los estudiantes. Antes de su lanzamiento, en junio de 2004, más de mil escolares de 20 colegios se sometieron a distintas pruebas y análisis de sangre. Tras dos años de actividad física, los resultados han demostrado que el nivel de sobrepeso se redujo un 6 por ciento en las niñas y un 2 por ciento entre los niños.

El especialista consideró que ha quedado demostrado que la actividad física es una de las vías más importante para combatir la obesidad. Asimismo, una encuesta de calidad de vida concluyó que los niños físicamente activos tienen mejor autoestima, mayor rendimiento, mejores relaciones interpersonales y menores limitaciones.

DEPORTES

Por otra parte, el 60 por ciento de los jóvenes españoles admite no practicar ningún deporte, lo que promueve el sedentarismo y favorece la obesidad, según señaló en la misma mesa redonda la jefa del servicio de Medicina y Nutrición del Centro de Medicina del Deporte, Nieves Palacios.

Palacios aseguró que para prevenir esa enfermedad "hay que moverse", ya que es "fundamental el gasto de energía". Y, aunque reconoció que hoy el ambiente y los nuevos estilos de vida "inducen al sedentarismo", hizo un llamamiento para concienciar sobre la importancia de la actividad física.

En Europa, España es el segundo país menos "activo", según los resultados del Proyecto Europa COMPASS, que midió el nivel de deporte. La encuesta sobre hábitos deportivos que se realizó en el 2005 a 5.189 personas de 17 a 74 años, puso en evidencia que Italia es el país donde menos deporte practican los jóvenes, seguida de España. Del total de personas de 15 a 25 años que no realizan ningún tipo de actividad física, el 48 por ciento no lo hace porque no le gusta y el 40 por ciento por pereza.

Además, los datos expuestos por Palacios indican que en diez años, de 1990 a 2000, la actividad física descendió dos lugares entre las preferencias de los españoles en el tiempo libre. Y, mientras ese año se ubico en octavo lugar, en el 2005 volvió a bajar hasta el 13. Entre los que sí hacen ejercicio, las preferencias son natación recreativa, fútbol, bicicleta y gimnasia de mantenimiento.