BARCELONA 24 Feb. (EUROPA PRESS) -
Representantes de entidades cívicas y expertos advirtieron hoy de la poca conciencia cívica de la sociedad española, heredada del franquismo, y señalaron que una de sus consecuencias es la desconfianza hacia los políticos y de éstos hacia la sociedad civil.
El presidente del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), Fernando Vallespín, emitió un mensaje "pesimista" sobre la situación actual, ya que, según él y los estudios sociales, los españoles "tienen un tono cívico tremendamente bajo".
Además, el 70% muestra "nulo o poco interés por la política", lo que se traduce en "desafección, desinterés y desconfianza" hacia las instituciones, una situación heredada de la época franquista, lo que describe a la sociedad española como "ácrata o anárquica". Según el presidente del CIS, el franquismo "incitaba a no implicarse en lo público, salvo en la socialidad de base y popular", como las romerías.
Aunque la ciudadanía considera a las administraciones públicas "un estorbo", "paradójicamente, la democracia goza de más legitimidad" que hace unos años, señaló Vallespín, y los ciudadanos consideran imprescindible al Estado para "solucionar sus problemas privados".
A todo ello, no contribuye a mejorar la situación, "la creciente privatización e individualización", el fomento de la utilización para intereses privados de Internet o el enfrentamiento político y la ausencia de diálogo de argumentos.
CATALUNYA Y EUSKADI SON LAS COMUNIDADES MÁS ACTIVAS.
Vallespín admitió que "hay muchas Españas" en cuanto a la conciencia ciudadana, indicando que Catalunya y Euskadi son las comunidades donde la sociedad civil es más activa.
También el alcalde de San Sebastián, Odón Elorza, lamentó que las instituciones "no hayan fomentado la participación de la ciudadanía", porque "desconfían" de ella. Esto se añade al "descrédito" de la política y se quejó de que en la actualidad no haya "políticos de talla mundial".
Igualmente, Elorza explicó que no hay ningún modelo democrático "de referencia" y lamentó que "nadie cree en nada", lo que supone "un problema grave de valores".
Tras este diagnóstico pesimista, el profesor de ciencias políticas y económicas de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) Joan Subirats; el presidente de la Fundación Marianao, Xavier Pedrós; y el director de Obra Social de la Confederación Española de Cajas de Ahorros, Carlos Balado, intentaron aportar algunas soluciones.
Pedrós explicó que la entidad de Sant Boi de Llobregat (Barcelona) intenta "cambiar el mundo" partiendo de las pequeñas problemáticas sociales de su entorno más próximo, creando "manchas de aceite en el mar, islas utópicas".
Por su parte, Balado destacó que las cajas de ahorros aportan 1.163 millones de euros para fortalecer el tejido social y cubrir demandas sociales a las que no llegan las instituciones públicas. Además del dinero, las entidades crean empleos directos, señaló Balado.
Finalmente, Subirats quiso convencer de que "no todo tiene que hacerlo la escuela" y que "la educación en valores" no es únicamente responsabilidad de los educadores.
FOMENTAR LAS FUNDACINOS CÍVICAS.
Estos expertos intervinieron hoy en el Foro de Compromiso Cívico, organizado en Barcelona por la Fundación Bertelsmann. Durante toda la jornada se trataron temas como la situación de las fundaciones en España y algunos ejemplos concretos para dar a conocer sus actividades y fomentar sus valores entre los ciudadanos.
Con este acto, la fundación dio comienzo a una nueva etapa en sus actividades. Si hasta ahora se centraba en el fomento de la lectura a través de varias acciones como los convenios con bibliotecas, Bertelsmann quiere ahora fomentar la conciencia ciudadana ayudando a la creación de fundaciones cívicas, muy exitosas en Alemania.
La directora de la fundación, Michaela Hertel, explicó que su entidad quiere fomentar "la responsabilidad social" y "devolver" a la sociedad parte de aquello que le ha dado al importante grupo editorial y mediático alemán.
Según ella, "en España parece que no predomina el protagonismo de la ciudadanía", pero "faltan buenas prácticas" y que los ciudadanos tengan conciencia de que participar en la vida social también es útil para ellos. Sin embargo, admitió que algunos ciudadanos pueden no conocer la manera de participar.
Según Ricardo Díez Hochleitner, miembro del patronato de la fundación, la participación ciudadana supone "dar un salto de calidad en la democracia", basada hasta ahora en las elecciones. Por su parte, otro miembro del patronato, Hains Meinke, aseguró que los políticos "son conscientes de que solos no pueden solucionar todos los problemas".
La Funación Bertelsmann tiene previsto durante este año realizar varios actos públicos como el de hoy en Barcelona y publicar un estudio sobre el llamado 'compromiso cívico' en España. Tras el estudio, empezará a actuar para fortalecer el tercer sector de la sociedad.