Expertos en Iglesia, sobre el cisma de los lefebvrianos: "No estamos ante una ruptura irreversible"

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Archivo - La Plaza de San Pedro del Vaticano. - Stefano Spaziani - Europa Press - Archivo
Europa Press Sociedad
Publicado: viernes, 3 julio 2026 18:00

MADRID 3 Jul. (EUROPA PRESS) -

Expertos en Iglesia han asegurado que el cisma de los lefebvrianos no es una "ruptura irreversible" y que aún es posible "tender puentes" aunque apuntan que los hechos ocurridos hacen "más difícil" el retorno y lamentan que se ha "derrumbado" el camino de acercamiento construido durante años.

"No estamos ante una ruptura definitiva o irreversible, como no lo fue la de Mons. Lefebvre, aunque la reiteración y cierta contumacia en los hechos consumados pueda hacer más difícil el retorno", ha explicado el profesor de Derecho Canónico de la Universidad Pontificia de Comillas, Teodoro Bahillo, en declaraciones a Europa Press.

A su juicio, una disolución de la fraternidad como estructura dentro de la Iglesia "sería posible" pero ese "sería el camino hacia la separación definitiva" y apunta que este "no es el modo de proceder de la Iglesia con estos grupos".

"Se prefiere una vía de diálogo y de retorno aunque sea lento y progresivo. Igual que se declara el cisma y se excomulga a un grupo, se puede levantar la excomunión cuando se dan signos de arrepentimiento o de retorno consensuado", ha apuntado.

En relación con cismas del pasado --Occidente y Oriente--, condidera que lo que hizo que tuviesen "un alcance mayor" fue que "estaban sostenidos en el fondo también por razones políticas y de implicación de los reyes en el tratamiento de las cuestiones religiosas por una simbiosis mayor entonces entre Iglesia-Estado".

Si bien, puntualiza que "en este caso no hay connotaciones de poder civil de por medio" y es lo que hace que "no se dé una apostasía o negación de todas las verdades y autoridad". "Esto es lo que hace posible tender puentes", añade.

En todo caso, remarca que lo que está en juego no son "cuestiones secundarias" sino que "tocan lo que constituye y sustenta la comunión: aceptación de verdades y comunión con el Papa". "Grupos resistentes a ciertas prácticas litúrgicas o pastorales ha habido siempre y hay, pero que se sitúen en una posición de desobendencia frontal con el Romano Pontífice, no. Eso hace que adquiera más relieve y ahora ciertamente también el hecho de una cierta actitud contumaz o desafiante; se ha deshecho un camino de acercamiento de años", resume.

ENTIENDEN QUE "LA IGLESIA SE TRAICIONÓ A SÍ MISMA"

En concreto, preguntado por la 'línea roja' que supone para los lefebvrianos el Concilio Vaticano II, el experto apunta que "ellos entienden que la Iglesia se traicionó a sí misma con la reflexión y los frutos de esa reunión conciliar, pero no entienden que un Concilio no es una reunión sin más, sino la máxima autoridad de la Iglesia" y que "sus decisiones deben ser acogidas y aceptadas".

"La nostalgia por formas de ser y actuar de otras épocas puede entenderse porque la sensibilidad de cada uno es suya, pero no se puede pretender imponer o exigir. Lo que surgió del Concilio --gran parte de ello-- no lo aceptan por nostalgia de épocas pasadas. Ellos creen que es traición y ruptura con la tradición. La Iglesia entiende que se puede ser fiel a la tradición, a lo que es la Iglesia, también reformándose", añade.

Por su parte, el catedrático de la Universidad de Navarra Rafael Domingo considera que "la puerta de Roma sigue abierta" para los lefebvrianos que quieran volver y asegura que "el derecho penal canónico es medicinal".

"La excomunión funciona como el silbido del pastor que llama a sus ovejas cuando, alocadamente, se acercan y asoman al precipicio. A eso responde el gesto de Roma. La propia nota lo dice con palabras de madre: la Iglesia 'acogerá con sincero afecto' a quien quiera volver. Ojalá en los próximos días muchos sacerdotes de la Fraternidad escuchen ese silbido y reaccionen, y muchos fieles regresen al rebaño", subraya en un mensaje en su cuenta de la red social 'X'.

Según recuerda, la excomunión de los obispos de la Fraternidad San Pio X y de los nuevos consagrados solo fue "constatada" por el Vaticano pues ya estaba "consumada" al incurrir en ella "ipso facto, por el acto mismo de consagrar contra la voluntad del Papa".

"A ninguno lo ha expulsado Roma. Ellos mismos se han situado fuera de la comunión por su propio acto", aclara el experto, al tiempo que pone de relieve que "el cisma no queda en consagrantes y consagrados" sino que "abarca a todo el clero y a cuanto laico permanezca formalmente adherido".

Esto explica, según apunta, que también "caigan las concesiones de Francisco", aquellas "facultades otorgadas a los sacerdotes para confesar válidamente y asistir a matrimonios" que "solo fueron posibles después de que Benedicto XVI remitiera la excomunión en 2009". "Reaparecida hoy la censura, se derrumba todo cuanto se apoyaba en una comunión ya rota", subraya.

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