Expo 2008.- El pabellón de Marruecos sorprende a sus visitantes con una fachada de azulejos tallada a mano

Europa Press Sociedad
Actualizado: domingo, 13 julio 2008 13:41

ZARAGOZA 13 Jul. (EUROPA PRESS) -

El Pabellón de Marruecos en la Exposición Internacional Zaragoza 2008 es una muestra representativa del legado artístico y cultural del país. Lo primero que impacta al visitante es la fachada, con dos pórticos que imitan las entradas de los templos magrebíes, ornamentados con azulejos tallados a mano por artesanos de Marrueco.

La construcción de este pabellón ha contado con dos figuras conocidas en el mundo artístico y arquitectónico de Marruecos, Mustapha Alaoui, artífice del concepto arquitectónico, y Abderrahim Kassir, el maestro artesano que dirigió esta labor.

El interés de Marruecos en crear un pabellón atractivo, es corroborado por sus visitantes, que coinciden en que es uno de los más impresionantes de la Expo. Lucía y Carmen, dos amigas que acudieron esta semana a la Muestra desde Tarragona, aseguraron a Europa Press, que este pabellón "era el más bonito que habían visto hasta el momento".

Por su parte, dos matrimonios de mediana edad procedentes de Valladolid manifestaron que este pabellón es "precioso, con objetos artísticos maravilloso", aunque no se atrevieron a afirmar que fuera el más bonito, puesto que, para ellos, "todos los pabellones tienen elementos que merecen la pena porque muestran culturas muy diferentes".

Una vez dentro del pabellón, se puede disfrutar de una muestra del legado cultural y artístico de Marruecos, con el agua como hilo conductor. En las vitrinas de la entrada, se puede contemplar una exposición de vasijas, jarras de loza, cántaros de barro y cubos de hamman hechos con latón.

Todos estos objetos están elaborados con una cuidada confección artesanal, que exhiben la relación histórica que los pueblos marroquíes han tenido con el agua.

En el centro del pabellón hay una reproducción de un patio mozárabe típico, con una gran fuente central, rodeada de plantas y palmeras, dispuestas con formas geométricas.

Las paredes del edificio están decoradas con azulejos policromados, semejantes a los de la fachada y representativos del arte musulmán, en el que se saca máximo partido a los colores y las formas geométricas, puesto que su religión prohíbe las reproducciones iconográficas.

Para completar la reseña del patrimonio artístico y cultural de Marruecos, el pabellón muestra a los visitantes ejemplares de joyas de oro, plata y piedras preciosas pertenecientes a la herencia histórica del país, así como camisolas y vestidos con llamativos bordados, que son ejemplo de la vestimenta típica de Marruecos.

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