Archivo - Una pancarta en una manifestación convocada por Movimiento Feminista contra la violencia machista, a 25 de noviembre de 2021, en Madrid, (España). - Jesús Hellín - Europa Press - Archivo
MADRID 3 Mar. (EUROPA PRESS) -
Feministas de la Alianza Contra el Borrado de las Mujeres han criticado que el Ministerio de Trabajo y Economía Social no ha evaluado con "rigor" el protocolo de acompañamiento a personas trans en el ámbito laboral, firmado la semana pasada entre Gobierno y sindicatos, y han avisado de que "genera inseguridad jurídica".
"El Ministerio genera inseguridad jurídica sin haber evaluado con rigor el impacto que supone introducir en la empresa una normativa que pone en cuestión los espacios de seguridad y privacidad de las mujeres", asegura la organización de mujeres, que se ha dirigido a la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) a través de un escrito para poner de manifiesto sus "preocupaciones" por la reciente aprobación del 'Protocolo de acompañamiento a personas trans en el ámbito laboral'.
El protocolo, según asegura, afecta a la organización interna de los centros de trabajo y, de manera particular, a "espacios sensibles" como baños y vestuarios. Así, en la carta a la CEOE, las feministas alertan de que el Ministerio de Trabajo "genera inseguridad jurídica sin haber evaluado con rigor el impacto que supone introducir en la empresa una normativa que pone en cuestión los espacios de seguridad y privacidad de las mujeres".
En este sentido, advierten de que las empresas "no son meros ejecutores automáticos de orientaciones políticas", sino que son "responsables directas de garantizar la seguridad, la privacidad y la dignidad de toda su plantilla". "Cualquier modificación que afecte a espacios diferenciados por sexo incide en derechos materiales de las trabajadoras y exige un debate público real, plural y transparente", avisa.
Asimismo, acusan al departamento que dirige Yolanda Díaz de no haber escuchado a organizaciones feministas para llevar a cabo el protocolo, así como tampoco de no haber evaluado su impacto jurídico ni sus consecuencias organizativas. "La ausencia de ese debate no elimina el conflicto: lo traslada al interior de las empresas", agregan.
Además, explican que la eventual creación de espacios mixtos o la reconfiguración de instalaciones existentes "puede suponer un desembolso económico considerable". "Muchas empresas -especialmente pequeñas y medianas- no están en condiciones de asumir reformas estructurales no previstas ni presupuestadas, menos aún cuando derivan de un protocolo que carece de rango legal. La seguridad jurídica y la planificación económica son elementos esenciales de una gestión responsable", recalcan.
"ESPACIOS SEGUROS Y EXCLUSIVOS"
Por otro lado, la Alianza contra el Borrado de las Mujeres subraya que "en ningún caso una adaptación puede traducirse en la desaparición o dilución de espacios exclusivos para mujeres". Así, afirma que los baños y vestuarios diferenciados por sexo "no son un símbolo ideológico", sino que "responden a criterios de privacidad, seguridad y protección que forman parte de derechos consolidados tras décadas de reivindicación". "Las empresas deben garantizar que las mujeres continúen disponiendo de espacios seguros y exclusivos", apunta.
De la misma manera, argumenta que "las políticas públicas que afectan a derechos sensibles no pueden consolidarse por inercia administrativa ni por presión política". En esta línea, avisa que si el protocolo aspira a convertirse en norma "deberá hacerlo tras un debate abierto, con garantías y sin menoscabo de los derechos de las mujeres".
Las feministas están a la espera de conocer que otros elementos introduce el protocolo promovido por Yolanda Díaz, ya que "temen" que "vulneren" otros derechos de las mujeres.