MADRID 24 Jul. (EUROPA PRESS) -
El secretario general de Infraestructuras del Ministerio de Fomento, Manuel Niño, ha asegurado este viernes que van "a analizar" el trasvase de vehículos pesados de las vías convencionales a autopistas o autovías en 24 tramos de la Red de Carreteras del Estado (RCE), aplicando un descuento del 50% en los peajes para estos vehículos, tras la propuesta de la RACC, recogida en el informe 'Concentración del tráfico pesado en las vías más seguras'.
Precisamente, durante el mes de julio, el Ministerio de Fomento ha puesto en marcha una prueba piloto voluntaria durante 5 meses en 6 tramos para vehículos pesados de 4 o más ejes. Niño ha afirmado que la medida tiene como objetivo "hacer un uso más efectivos de las carreteras españolas". Asimismo, ha subrayado que esperan que se desvíen 1,3 millones de vehículos a autopistas o autovías y espera que en un futuro "el desvío de camiones sea del 100%".
Entre los objetivos de la medida planteada por la RACC están el propiciar un uso más eficiente de la red de carreteras, concentrando el tráfico de vehículos pesados en aquellas vías que son más seguras; reducir la elevada accidentalidad con vehículos pesados involucrados en las carreteras convencionales; y contribuir a mejorar la seguridad del tráfico en general.
Asimismo, el documento propone esta medida atendiendo los resultados que esta iniciativa ha propiciado en la N-II y amplia a 8 carreteras más la propuesta que el Ministerio de Fomento (16 carreteras) hasta llegar a un total de 24 carreteras.
En este sentido, el director del RACC, Miquel Nadal, ha afirmado que se trata de "una medida de sentido común, que no cuesta dinero y que pueden tener efectos de forma muy inmediatos". De este modo, ha señalado que "no aplicar esta medida tiene un costa de oportunidad" refiriéndose a las víctimas de tráfico que fallecen cada día.
EL 73% DE LOS MUERTOS DE TRÁFICO, EN CARRETERAS CONVENCIONALES
El análisis de los 24 tramos que ha realizado el RACC incluye: la reducción de la accidentalidad sobre el tramo de aplicación y el beneficio social neto generado por el trasvase; los costes y beneficios de la propuesta sobre los transportistas; y la compensación que debería de satisfacer la Administración a las concesionarias de las autopistas por una eventual reducción de los ingresos, derivados de los descuentos del 50% del peaje para los vehículos pesados.
Igualmente, del documento se desprende que en los tramos estudiados se producen 327 accidentes que causan de promedio 108 muertos y 346 heridos graves cada año. El 64% de estos accidentes y el 73% de los muertos se produce sobre carreteras convencionales, a pesar de que la mayor parte del tráfico circula por vías de gran capacidad. Asimismo, el número de accidentes y víctimas con vehículos pesados implicados es de 91 accidentes, 35 muertos y 96 heridos graves. De ellos, la proporción de accidentes y muertos en las vías convencionales es del 76% y 83%, respectivamente.
Respecto al tráfico, ha descendido un 25% en el conjunto de tramos del estudio a lo largo del periodo 2007-2013, pasando de 22,9 millones de vehículos/Kilómetros a 17,3 millones de vehículos/Kilómetros. Así, el porcentaje de vehículos pesados sobre el tráfico total es mayor en las carreteras convencionales (20%) que no en las vías de gran capacidad (13%).
Por otra parte, el estudio apunta que el riesgo para un camión de sufrir un accidente mortal o grave en una carretera convencional era 4 veces mayor que el riesgo de sufrir un accidente en una autopista. En lo referido a los costes de los accidentes graves y mortales (se han excluido los leves) en las carreteras convencionales analizadas suman un total de 157 millones de euros. Esta cifra supone casi un 70% de los costes en todos los tramos analizados y más del doble que en las vías de gran capacidad.
Por último, Nadal ha afirmado que implantar esta propuesta supondría una reducción de accidentalidad, una reducción del tiempo de recorrido, menos consumo de combustible y menos emisiones de CO2. Asimismo, ha apuntado que el beneficio social neto estimado de estas medidas estaría entre 140 y 241 millones de € al año y se podrían llegar a salvar hasta un total de 79 vidas por accidentes de tráfico y un total de 214 heridos graves cada año.