Greenpeace ante el Congreso de los Diputados - GUILLERMO CARAZO // GREENPEACE
MADRID 29 Jul. (EUROPA PRESS) -
Activistas de Greenpeace han exigido este miércoles, con humo ficticio, cenizas y troncos quemados frente al Congreso de los Diputados, una respuesta política "a la altura" de los incendios forestales que arrasan estos días España.
'España arde. Vuestra inacción nos mata', es el lema con el que se han presentado escrito en una pancarta negra varios activistas de la organización, que han protestado "de forma pacífica" para mostrar su solidaridad con las miles de personas afectadas por los incendios, además de exigir a grupos políticos y administraciones que "actúen y hagan política en mayúsculas para abordar la emergencia climática".
Esta protesta coincide con el arranque de la cuarta ola de calor y con gran parte del país afectada por incendios históricos que, según advierte Greenpeace, "ya se han cobrado quince víctimas mortales directas y afectado a más de 100.000 personas, entre desplazadas y confinadas".
"Queremos mostrar todo nuestro apoyo y gratitud al personal de extinción y emergencias, a protección civil y a todos los cuerpos y personal de las distintas administraciones que están dando lo mejor de sí, a pesar muchas veces de sus deficientes condiciones laborales, para contener los incendios y minimizar su impacto en la población y en el patrimonio colectivo e individual", ha señalado la directora ejecutiva de Greenpeace España y Portugal, Eva Saldaña.
Saldaña también ha mostrado su solidaridad "con todas las personas que han perdido a sus amigos o familiares, sus viviendas, su medio de vida y/o el paisaje y el entorno de sus vidas": "También con las miles que han sido desalojadas de sus hogares y que están viviendo estas horas con suma angustia ante lo que se encontrarán cuando puedan volver a sus residencias".
Según datos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, en lo que va de año, los incendios forestales han arrasado 172.396 hectáreas en todo el país, seis veces más que en el mismo periodo de 2025.
En total, se han producido 35 Grandes Incendios Forestales (conocidos como GIF, son aquellos que superan las 500 hectáreas afectadas) y se han evacuado o confinado a más de 100.000 personas. Estas cifras sitúan a España como el país europeo con mayor superficie quemada. El incendio de Burgohondo, Ávila, se ha catalogado ya como el mayor de la historia del país.
"¿Qué más tiene que pasar para que nuestra clase política actúe al nivel que necesita España y su ciudadanía?, ¿cuánta gente más tiene que morir o dejar su casa corriendo?, ¿cuánto patrimonio natural y económico es necesario que perdamos para que haya un cambio a la altura de las circunstancias?", se ha preguntado Saldaña.
Para la activista de Greenpeace, "el tiempo del negacionismo se ha acabado". "La política actual se queda dolorosamente corta ante la magnitud de la tragedia que enfrentamos este verano. Es hora de hacer política en mayúsculas, y eso exige valentía para frenar a quienes pretenden mantener un status quo insostenible -como el oligopolio eléctrico y las grandes petroleras- a costa del sufrimiento, las pérdidas y las vidas de la ciudadanía", ha añadido.
Greenpeace ha hecho un llamamiento para transformar la solidaridad y la colaboración que surge en los momentos más dolorosos "en un compromiso político y social tangible, permanente e integral". La organización exige "una política pública estable, ajena a los ciclos electorales, con colaboración entre todas las administraciones y una participación activa de la sociedad civil y la comunidad científica".
Precisamente, reclama al Congreso de los Diputados un acuerdo político urgente frente a la emergencia climática que "se fundamente en la ciencia, con mirada sistémica, vocación de permanencia, aplicación efectiva y que garantice que todas las instituciones actúen con ambición, lealtad, coordinación y responsabilidad".
Al Gobierno le pide una estrategia integral de prevención centrada en las causas de los incendios: "más educación ambiental, diálogo social, más investigación de causas, más vigilancia y más recursos para la Fiscalía de Medio Ambiente, Seprona y agentes forestales".
Además, insta a las comunidades autónomas a cambiar de modelo "hacia una planificación y gestión del territorio que identifique los riesgos climáticos y las zonas de alta vulnerabilidad a los grandes incendios forestales".
Por último, solicita a los municipios la elaboración de planes de prevención y actuación frente a incendios forestales, la prohibición de edificar en zonas inundables y la creación de una red de refugios climáticos públicos distribuidos equitativamente.