El IESE analiza la aportación del futuro beato Álvaro del Portillo a la formación de directivos

IESE
EUROPA PRESS
Actualizado 12/06/2014 14:50:32 CET

MADRID, 12 Jun. (EUROPA PRESS) -

El Instituto de Estudios Superiores de la Empresa (IESE) ha analizado este miércoles la aportación del futuro beato Álvaro del Portillo a la formación de directivos, en un acto con motivo del centenario de su nacimiento.

El primer sucesor de San Josemaría Escrivá al frente del Opus Dei, "siempre vio la empresa como ocasión para conocer y satisfacer las necesidades de las personas" y defendió "la lealtad y la veracidad como claves para la convivencia ciudadana", según han destacado los profesores Carlos Cavallé, Antonio Argandoña y Alberto Ribera.

La mesa redonda 'La dirección de empresas y la transformación de la sociedad", ha reflejado cómo el futuro beato promovió iniciativas sociales muy variadas, desde escuelas para directivos, dispensarios, hospitales, escuelas agrícolas hasta institutos técnicos, "gracias a su fe en Dios, optimismo y confianza en las personas"·

Los tres ponentes han recordado encuentros personales con el próximo beato. Así, Alberto Ribera ha indicado que pudo acompañarle a Filipinas y Congo y que recuerda su impresión ante las desigualdades sociales tan extremas. "Nos animó a impulsar iniciativas que enseñaran a trabajar a los jóvenes y a formar dirigentes que pensaran en el bien común y fueran honrados", ha subrayado.

Por su parte, Antonio Argandoña ha puesto de relieve "su optimismo y sentido de la libertad, con la defensa de los derechos de todos a participar en los debates, con el diálogo, destacando lo que une y evitando el enfrentamiento". Según ha precisado, Álvaro del Portillo huía de la queja y construía sobre "la verdad de lo que es el hombre, como hijo de Dios".

Mientras, Carlos Cavallé ha rescatado una sugerencia del que fue prelado del Opus Dei, cuando le animó a "poner sentido cristiano en todo, con competencia y servicio" dando "respuesta cristiana a los grandes problemas sociales". Concretamente, ha recordado cómo Del Portillo alentó numerosas escuelas de negocios, que enseñaran la doctrina social de la Iglesia.

Además, ha destacado que fue "ciudadano pleno en una sociedad compleja, que cumplía sus deberes y exigía sus derechos", un ciudadano "fiable, que construía sociedad sobre los pilares de la lealtad y la veracidad".

Monseñor Álvaro del Portillo, que fue Gran Canciller del IESE desde 1975 a 1994, será beatificado el próximo 27 de septiembre en Madrid, ciudad en la que nació en 1914.