Uno de los imputados por quemar fotos del Rey insta a continuar mostrando el "rechazo al pueblo español"

Actualizado 29/09/2007 22:22:35 CET

BARCELONA, 29 Sep. (EUROPA PRESS) -

Uno de los jóvenes imputados por quemar fotos del Rey el 13 de septiembre, Jaume Roura, instó hoy a los catalanes a "continuar mostrando el rechazo al pueblo español".

Roura hizo estas declaraciones al inicio de una manifestación convocada en Barcelona por 10 entidades que representan diversos colectivos sociales alternativos para exigir el derecho a poder manifestarse en la calle y en la que se reunieron aproximadamente 300 personas en la Plaça Universitat de Barcelona, ante la presencia de seis furgones de los Mossos d'Esquadra y efectivos de la Guardia Urbana.

El joven aseguró que "con solidaridad y lucha" vencerán la "represión", y añadió que su imputación y la de otros compañeros por quemar fotos de los monarcas es un "exponente del futuro de sumisión".

Según Roura, sus acciones son "muestras de rechazo hacia el Estado español", y añadió que estos actos son "de legítima defensa contra el Estado opresor".

"Los castigos son una respuesta organizada del Estado que recuerda que somos súbditos y no ciudadanos", espetó. En cuanto a la monarquía española, manifestó que el Rey "es cómplice de las últimas ejecuciones de la dictadura", ya que recordó que el Rey fue nombrado por el dictador Francisco Franco.

En este sentido, también se dirigió a los socios del Govern, a los que acusó de "doblegarse ante las leyes represivas" y de actuar como "verdugo de su propio pueblo".

Además de Roura, en la concentración participaron otros jóvenes que explicaron su experiencia en casos que afirmaron que eran similares al suyo. Entre ellos participó un joven que aseguró que estaba encausado por retirar la bandera española del Castillo de Montjuïc y colocar la bandera catalana. "Se equivocan si con el sistema policial nos harán quedarnos en casa", manifestó el joven.

DERECHO A MANIFESTARSE.

El portavoz de las entidades convocantes, entre las que se encuentra Alerta Solidaria, Ferran Aguiló, aseguró que el objetivo de la manifestación era "exigir el derecho a la manifestación" y denunció la actuación de la conselleria de Interior, que según él sigue un "sistema de encerrar a los manifestantes y llevarlos allí donde ellos creen conveniente".

En este sentido, Aguiló aseguró que con esta manera de actuar Interior "pretende desmovilizar a la sociedad civil que puede ser crítica con las actuaciones políticas y señalar a los colectivos como gente peligrosa".

Esta actividad de protesta era, según el portavoz, la segunda parte de la que se celebró el 17 de junio bajo el mismo lema y en la que, según uno de los jóvenes participantes, "300 personas quedaron secuestradas durante tres horas" en la calle, ya que "los Mossos no dejaban ni entrar ni salir".

Aguiló criticó también que la conselleria de Interior "da largas" a una norma, que según él, obliga a los antidisturbios a ir identificados, y aseguró que "la tranquilidad que necesitan es ir enmascarados y blindados".

La manifestación empezó en Plaça Universidad, siguió por la calle Pelayo y los manifestantes tenían el objetivo de llegar hasta la Plaça Sant Jaume de la capital catalana.

Durante la protestas una joven leyó una manifiesto en el que aseguró que "estar presentes en la calle, es una necesidad básica", y añadió que las prácticas policiales denunciadas "pretenden extender el estado policial encubierto en nuestras calles imponiendo el miedo, el control político y el control social".