Jean-Louis Tauran, principal interlocutor con el mundo musulmán y que anunciará al nuevo Pontífice

Actualizado: viernes, 1 marzo 2013 15:35

MADRID, 1 Mar. (EUROPA PRESS) -

Jean-Louis Tauran, francés de 67 años, es el cardenal que, en caso de no ser elegido nuevo Pontífice, será el encargado de anunciar el famoso 'Habemus Papam' desde el balcón de la Basílica de San Pedro previsiblemente en este mes de marzo. Es el llamado 'protodiácono', es decir, el cardenal más antiguo del Colegio Cardenalicio y, por tanto, el responsable de anunciar al nuevo romano Pontífice, tal y como así lo decidió Benedicto XVI en 2011.

Nacido en Burdeos (Francia), habla castellano, inglés e italiano y es miembro del cuerpo diplomático del Vaticano desde 1975. De hecho, Tauran preside el Pontificio Consejo para el diálogo interreligioso y, gracias entre otros puntos a su dilatada experiencia internacional, es el principal encargado de las relaciones con el mundo musulmán.

Según sus propias palabras en noviembre de 2012, durante la inauguración del Centro para el Diálogo Interreligioso e Intercultural 'Rey Abdullah bin Abdulaziz', "la Santa Sede está particularmente interesada en el destino de las comunidades cristianas en aquellos países donde la libertad no está garantizada adecuadamente".

No obstante, según los medios franceses, el Arzobispo de París, André Vingt-trois, cree que ningún prelado galo tiene posibilidades de ser elegido futuro Papa.

VISITA ESPAÑA EN 2002

En 2002 efectuó una de sus últimas visitas a España, a la LXXVIII Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española, y fue ahí donde recordó su primer viaje a la Península en 1960, en coche con sus padres desde Burdeos.

Además de condenar vivamente la violencia y el terrorismo, el cardenal se preocupó por otras realidades "asimismo inquietantes", como la crisis demográfica que, en su opinión, exigía un "firme y permanente apoyo" a la familia fundada en el matrimonio.

Fue ahí donde criticó duramente que la sociedad actual quiera "privatizar" cada vez más a las iglesias y transformar la libertad de religión a una "tolerancia aséptica". "Se argumenta que cada uno es libre de hacer lo que quiera y, por consiguiente, puede adherirse a una fe, profesar determinadas convicciones religiosas, pero lo importante es que esto no se vea públicamente", señalaba.

A su juicio, el "equívoco de fondo" de la actual sociedad, y que no puede ser aceptada por los creyentes, es reducir la libertad religiosa al ámbito exclusivo de la conciencia personal, es decir, que la fe pertenezca a los asuntos privados de las personas y se considere a la Iglesia como cualquier ONG.

LICENCIADO EN FILOSOFÍA Y TEOLOGÍA

Una vez licenciado por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma en Filosofía y Teología, entre 1964 y 1965 cumplió con la obligación del servicio militar, a título de la cooperación cultural francesa, enseñando en un colegio católico en Líbano.

Ordenado sacerdote el 20 de septiembre de 1969, Tauran ejerció el ministerio sacerdotal como pastor parroquial en Burdeos hasta 1973, fecha en la que 'fue llamado a Roma' para estudiar en la Pontificia Accademia Ecclesiastica, donde se forma el personal diplomático de la Santa Sede, y en la Pontificia Universidad Gregoriana, obteniendo la licenciatura en Derecho Canónico.

De esta forma, entró en el servicio diplomático de la Santa Sede en marzo de 1975 y fue asignado a la Nunciatura Apostólica en la República Dominicana, en la cual colaboró hasta 1979 cuando fue transferido a la Nunciatura Apostólica en Líbano. Allí permaneció hasta julio de 1983, cuando fue llamado a trabajar en el Consejo de los Asuntos Públicos de la Iglesia.

De 1984 a 1988 siguió trabajando en la ahora Conferencia para la Seguridad y la Cooperación en Europa, participando mientras tanto en 1984 en la Conferencia de Estocolmo sobre el Desarme; en 1985 en el Foro Cultural de Budapest; y en 1986, en la Conferencia de Seguimiento de Viena, que se inauguró ese año.

En 1988 fue nombrado subsecretario del Consejo para los Asuntos Públicos de la Iglesia y el 1 de diciembre de 1990 fue elegido arzobispo titular de Telepte, así como secretario del citado Consejo que, meses más tarde, tomó el nombre de 'Sección para las Relaciones con los Estados de la Secretaría de Estado'.

OBISPO Y CARDENAL POR JUAN PABLO II

Recibió la ordenación episcopal el 6 de enero de 1991 en la Basílica Vaticana por el Santo Padre Juan Pablo II. Durante los 13 años que estuvo al frente de la Sección para las Relaciones con los Estados este cardenal francés ordenó numerosas misiones en el extranjero y guió a la Delegación de la Santa Sede en numerosas conferencias internacionales.

El Papa Juan Pablo II fue el que también le concedió la birreta roja en el Consistorio del 21 de octubre de 2003. El 24 de noviembre de ese mismo año fue elegido archivista y bibliotecario de la Santa Iglesia Romana, mientras que, ya Benedicto XVI en 2007 lo nombró presidente del Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso.

Es miembro del Consejo de la Sección de la Secretaría de Estado; de las congregaciones para la Doctrina de la Fe, para las Iglesias Orientales, para los Obispos; de los Pontificios Consejos para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, de la Cultura, del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica, de la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica, de la Pontificia Comisión para los Estados de la Ciudad del Vaticano; de la Comisión Cardenalicia de vigilancia del Instituto para las Obras de Religión (IOR), y del Consejo especial para el Líbano de la Secretaría General del Sínodo de los Obispos.

'HABEMUS PAPAM'

Este cardenal francés será el responsable de anunciar a la Iglesia Católica el 'Habemus Papam' y decir el nombre del nuevo representante de Pedro en la Tierra. Ésta es una expresión latina que significa 'tenemos Papa' y que se pronuncia desde el balcón central de la Basílica de San Pedro en el Vaticano, una vez se ha producido la 'fumata blanca'.

Después del anuncio, el nuevo Pontífice pronuncia su primer discurso e imparte su primera bendición 'Urbi et Orbi'. En caso de ser elegido Papa, le sucedería previsiblemente el siguiente por antigüedad del Colegio Cardenalicio para anunciar el 'Habemus Papam'.