Archivo - Mosaico del artista Marko Rupnik, sobre Ignacio de Loyola. - COMPAÑÍA DE JESÚS - Archivo
ROMA, 15 Jun. (EUROPA PRESS) -
Los jesuitas han expulsado al sacerdote esloveno Marko Rupnik, conocido por ser el autor de mosaicos en iglesias de todo el mundo y que había sido acusado de cometer abusos contra varias religiosas durante 30 años.
Según ha informado en una carta este jueves la Compañía de Jesús, enviada por el consejero general, Johan Verschueren, la decisión por "su obstinada negativa a observar el voto de obediencia".
En la carta --publicada por el diario italiano 'La Repubblica'-- se da cuenta de que ek Superior General de los jesuitas, Arturo Sosa, decretó el pasado 9 de junio la expulsión del jesuita esloveno de la Compañía de Jesús "por su obstinado rechazo" a cambiar de comunidad y a "dar una señal clara a las numerosas personas agraviadas que testificaron contra él".
"Esto se hizo de acuerdo con el derecho canónico, debido a su obstinada negativa a observar el voto de obediencia", ya que se le habían impuesto restricciones para participar en celebraciones y actividades artísticas que el ahora exjesuita había contravenido reiteradamente en los últimos meses, se lee en la misiva.
En su carta, Verschueren ha explicado a los miembros de la Compañía de Jesús, a la que pertenece el Papa Francisco, que la decisión se tomó tras tomar en consideración un dossier de investigación que recoge denuncias de todo tipo, procedentes de muy diversas fuentes y por hechos acaecidos a lo largo de más de 30 años.
"Obligamos al Padre Marko Rupnik a cambiar de comunidad y aceptar una nueva misión en la que le ofrecimos una última oportunidad como jesuita para reconciliarse con su pasado y dar una señal clara a los muchos agraviados que estaban testificando contra él, para que pudiera entrar en un camino de verdad. Ante la reiterada negativa de Marko Rupnik a obedecer este mandato, lamentablemente sólo quedaba una solución: la dimisión de la Compañía de Jesús", ha apostillado.
De este modo, el sacerdote esloveno tiene 30 días, contando desde este miércoles, fecha en la que Rupnik recibió el decreto de dimisión, para presentar una apelación. "Durante este período debemos limitarnos a esta comunicación oficial para permitir que los procedimientos sigan su curso. Sólo cuando la renuncia del P. Marko Rupnik a la Compañía sea definitiva, será posible seguir discutiendo el asunto. No antes", ha apuntado Verschueren.