Actualizado 08/01/2007 17:20 CET

El jurado sobre la investigación de la muerte de Diana de Gales no estará compuesto por personas del entorno real

LONDRES, 8 Ene. (EUROPA PRESS/Marta Altuna) -

El jurado que participará en la investigación de la muerte de Diana de Gales estará compuesto por ciudadanos de a pie y no por el entorno de la Familia Real, según indicó hoy la juez Butler-Slosss, en la audiencia preliminar que tuvo lugar en el Alto Tribunal de Justicia de Inglaterra y Gales.

La juez dijo que el jurado será público porque sería "inapropiado" que estuviera compuesto por miembros del entorno de la realeza. Asimismo, se espera que la investigación sobre las muertes de Diana de Gales y su novio, Dodi al Fayed, sea conjunta. La juez dijo que sería "muy caro" que hubiera investigaciones por separado.

Durante la audiencia de hoy se conoció que se espera que sean llamados como mínimo 40 testigos. Esta investigación se iba a producir primero en privado, pero finalmente se decidió hacerlo públicamente, principalmente debido a la petición realizada por el padre de Dodi, Mohamed Al Fayed.

Al Fayed se encontraba hoy en la vista junto a sus abogados, así como representantes legales del conductor Henry Paul, quien murió en el accidente, abogados del único superviviente de la tragedia, el guardaespaldas de la princesa, Trevor Rees, y representantes de la familia Spencer y la Familia Real.

Una investigación llevada a cabo por la Policía Metropolitana concluyó el mes pasado que la muerte de la princesa y su novio, Dodi Al Fayed se debió a un accidente, que Diana no estaba embarazada y que no pensaba casarse.

Durante tres años un equipo de 15 policías británicos interrogó a más de 300 testigos. Se utilizó la tecnología más moderna para reconstruir en tres dimensiones los detalles del choque y se examinaron minuciosamente los restos del Mercedes.

Al igual que ocurrió con la investigación que se hizo en Francia en 1999, las pesquisas de la Policía británica indicaron que Henry Paul, el conductor del Mercedes en el que viajaban, estaba ebrio. El nivel de alcohol en su sangre era dos veces superior a lo permitido en Reino Unido. Además, realizaron pruebas de ADN para comprobar que la sangre analizada era la del chófer. Asimismo en el momento del choque, el automóvil iba a una velocidad de entre 97 y 100 kilómetros por hora, muy por encima de lo permitido.

Pero todas estas conclusiones no convencieron a Mohamed Al Fayed, que sigue pensando que su hijo y la princesa de Gales fueron asesinados. Para el dueño de los almacenes Harrods este informe no fue más que una manipulación de los servicios de inteligencia británicos para esconder la verdad.