Un libro defiende el celibato sacerdotal, "compatible con la armonía psíquica", frente a quienes lo ven "absurdo"

Publicado 31/08/2019 11:02:38CET

MADRID, 31 Ago. (EUROPA PRESS) -

Los autores del libro 'El celibato cristiano' (Palabra), coordinado por el profesor de Nuevo Testamento en la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra, Juan Luis Caballero, ponen en "valor" el celibato sacerdotal y defienden que es "compatible con la armonía del mundo psíquico" frente a quienes lo cuestionan o lo tachan de "absurdo o nocivo".

"El uso de la sexualidad es una necesidad básica, con efectos psicológicos positivos. Cabría pensar que no ejercitarla es perjudicial. La experiencia de muchas personas demuestra que no es así. Lo peligroso es vivir sin querer ni ser queridos. El celibato es compatible con la armonía del mundo psíquico, en el que lógicamente influye", explica a Europa Press el profesor de Psicología y vida espiritual en la Facultad de Teología de la Pontificia Universidad de la Santa Cruz de Roma, médico, sacerdote y coautor del libro, Wenceslao Vial.

Así lo explica en el capítulo 'Psicología y celibato' de este libro que tiene su origen en una serie de artículos que publicaron en la revista 'Scripta Theologica' con motivo del 50 aniversario de la encíclica 'Sacerdotalis caelibatus' (1967).

Según precisa Vial, el celibato, "como el matrimonio", es "una elección de tal envergadura que necesariamente afecta" pues supone "la renuncia al amor humano de tipo exclusivo en el matrimonio" y "lleva consigo prescindir de la actividad sexual y del placer asociado", una circunstancia que "pone delante nuevos desafíos".

NO ASUMIRLO COMO "UNA CARGA"

El primero de ellos, según puntualiza, es ser consciente de los motivos por los que se asume porque solo si se es "coherente", la influencia será positiva. Así, indica que no puede elegirse ni por "motivos narcisistas --el deseo de un estatus, de poder, de una vida más independiente--" ni tampoco asumirlo como "una carga" diciendo "lo acepto porque lo exige la Iglesia, pero ¡ojalá no lo exigiera!".

Además, señala que el celibato permite una mayor disponibilidad para servir a Dios y a mucha gente". Si bien, precisa que tampoco es una cuestión de "tener más tiempo por estar libre de obligaciones familiares" o de "vivir en las nubes de un paraíso ilusorio" sino que el sacerdote debe entender el celibato como "un don".

"Si lo que se busca es la apariencia o una máscara, es fácil que haya incoherencias en el modo de actuar, que terminan por destrozar la estabilidad psicológica", apostilla.

Asimismo, para vivir el celibato de forma positiva, Vial puntualiza que es preciso tener "una sexualidad integrada". "Que se respete el mundo afectivo y relacional, de acuerdo al propio sexo biológico. En otras palabras, la sexualidad integrada es la castidad. Con la fuerza de las buenas costumbres, adquiridas con tiempo y gracia de Dios, es posible vivir la sexualidad sin fugas egocéntricas como el autoerotismo o la pornografía", asegura.

En cuanto a la selección de los seminaristas, el experto señala que estos necesitan "una buena salud psíquica" y ser personas "de carácter: capaces de imprimir un sello cristiano a lo que hacen". "Que sepan divertirse en modo sano y disfruten. Que no estén atados a la inmediatez de las emociones, del me gusta o me ha dejado de gustar. Su identidad, que por la fe busca ser la de Cristo, se ha de reflejar en cualquier circunstancia, también en las redes sociales", añade.

El mundo de Internet, según advierte, favorece "un exceso de estímulos internos y externos, que es preciso guiar". "Leí en el estado de WhatsApp de un sacerdote: 'Cerrado por manutención espiritual'. Psicológicamente es sano cerrarse de vez en cuando a los estímulos internos y externos que distraen, para conocerse y escuchar a Cristo", enfatiza.

RECHAZAN RELACIÓN CON LOS ABUSOS

Preguntado por si existe correlación entre el celibato y los abusos a menores, Vial defiende que "el problema no es el celibato, sino el celibato mal vivido" y argumenta que "la mayor causa es un instinto desordenado y sin control". "La mayor frecuencia de abusos sexuales se dio a finales de los años 60 y comienzos de los 70, coincidiendo con la revolución sexual", expone. Por ello, se muestra seguro al afirmar que "permitir que los sacerdotes se casen no reduciría las transgresiones".

En esta misma línea, el profesor de Nuevo Testamento en la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra y coordinador del libro, Juan Luis Caballero, remarca en declaraciones a Europa Press que "no hay una correlación directa entre los abusos y el celibato".

"Muchos de los que abusan, siendo célibes, lo harían igualmente, aunque no fueran célibes. Una gran cantidad de abusos los cometen personas casadas o dentro del ámbito familiar", concreta.

También rechaza los argumentos de quienes aseguran que si no se exigiera ser célibe habría más candidatos al sacerdocio. "La experiencia dice que no es así", indica, al tiempo que recuerda que "en algunas confesiones cristianas no se vive el celibato y sigue bajando el número de ministros o pastores".

POSIBILIDAD DE ORDENAR A ANCIANOS CASADOS

En cuanto al caso que se va a estudiar en el Sínodo sobre la Amazonía el próximo mes de octubre en el Vaticano, relativo a la posibilidad de ordenar a personas ancianas casadas en zonas aisladas, Caballero precisa que es "una cuestión muy concreta" y que se "requiere valorar los aspectos no sólo prácticos sino también los teológicos". En todo caso, insiste en que "las reiteradas afirmaciones de los Papas no dejan de confirmar que el celibato es un gran tesoro a custodiar dentro de la Iglesia".

Con el libro 'El celibato cristiano' los autores quieren llegar a un público muy amplio, desde los seminaristas y sacerdotes hasta aquellos que tengan "dudas" sobre el celibato o que lo vean "absurdo o incluso nocivo". Por ello, la obra recoge una serie de reflexiones antropológicas, también desde el punto de vista de la psicología, que pretenden "ayudar a comprenderlo mejor y a valorarlo más".

"Creo que hay mucha gente que vive con mucha alegría el celibato", apunta Caballero. Si bien, añade que esta realidad "choca" directamente con una postura que "lleva a ver el celibato como una cosa absurda o incluso negativa, cuando en realidad el celibato es un camino positivo, de elección y entrega, llamado a dar un gran fruto".

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