Actualizado 08/08/2009 17:48 CET

Medio Ambiente mantiene su actuación contra el fuego en Villa de Mazo (La Palma)

Incendio Palma
reuters

MADRID, 8 Ago. (EUROPA PRESS) -

El Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino mantiene este sábado su colaboración con las comunidades autónomas en la lucha contra incendios y, en concreto, tiene desplegado en Villa de Mazo, en la isla de La Palma (Santa Cruz de Tenerife) un helicóptero bombardero, según informó la Dirección General de Protección Civil y Emergencias del Ministerio del Interior.

Aunque la estimación de la evolución del Índice de Riesgo Meteorológico de incendios forestales indica que el riesgo continúa disminuyendo en toda España, aún se presentan valores de alto riesgo en algunos puntos de Sierra Morena sur de Córdoba y Sevilla, norte de Málaga y Cádiz, confluencia entre Cáceres y Toledo y noroeste de Zamora.

El viernes, los medios del departamento que dirige Elena Espinosa colaboraron con las comunidades autónomas en la extinción de seis incendios en sendas provincias con seis aviones anfibios, tres Brigadas de Refuerzo de Incendios Forestales (BRIF-A) cada una con dos helicópteros dotados de helibalde y una Brigada de Refuerzo (BRIF-B) con un helicóptero dotado de helibalde, más tres helicópteros bombardero. Los medios aéreos realizaron en total más de 63 horas de vuelo.

Actualmente, dentro del operativo en el que participan los ministerios de Presidencia, Interior, Defensa y el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino para prestar ayuda a las comunidades autónomas que lo necesiten, no se ha solicitado la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME) en ningún incendio forestal.

Esta unidad militar dispone desde el inicio de la campaña contra el fuego con 30 Secciones de Intervención en lucha contra incendios forestales --entre sus cinco batallones--, que hacen un total de 1.500 militares distribuidos en 10 Compañías de Intervención con 150 militares por compañía, de las que dos Secciones de Intervención (50 militares por compañía) se encontrarán en Canarias. Una de ellas en Gando (Gran Canaria) y otra en Los Rodeos (Tenerife).

Además de sus bases principales en Torrejón de Ardoz (Madrid), Morón (Sevilla), Bétera (Valencia), Zaragoza, San Andrés de Rabanedo (León), Gando (Gran Canaria) y Los Rodeos (Tenerife), la UME ha constituido un destacamento permanente de entidad sección en Galicia. Cada Batallón de Intervención tiene desplegado y posicionado material en acuartelamientos pertenecientes a su zona de responsabilidad para, en caso de necesidad, activar destacamentos temporales que permitan su intervención en el menor tiempo posible.

UME, PREPARADA PARA ACTUAR

De este modo, la UME está en disposición de intervenir en cualquier punto del territorio nacional, ya que en Baleares y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla se mantienen retenes del Ejército de Tierra para su actuación en labores de apoyo hasta la llegada de la Unidad que, para la presente campaña, dispone de un helicóptero ligero con capacidad de Mando y Control y Coordinación Aérea, y de un helicóptero medio con capacidad de extinción y aerotransporte.

Por su parte, el Ministerio del Interior con los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (Cuerpo Nacional de Policía y Guardia Civil) continúan trabajando, junto a los operativos competentes, en las labores de extinción de incendios en las comunidades autónomas afectadas y en las tareas preventivas de vigilancia.

Concretamente, efectivos de la Guardia Civil desarrollan una decisiva labor de prevención de los incendios y de investigación poniendo a disposición de la autoridad judicial a los autores de los hechos y emitiendo los informes periciales oportunos. Al mismo tiempo, el Cuerpo Nacional de Policía trabaja con sus equipos de protección ambiental que, entre sus funciones, se dedica a la investigación de incendios forestales para identificar a los autores y tramitar los correspondientes atestados a la autoridad judicial u órgano administrativo correspondiente y, en su caso, realizar el informe pericial oportuno.

También se destaca la intervención de la Dirección General de Tráfico en la prevención y lucha contra los incendios forestales se realiza mediante los servicios que prestan los helicópteros en las labores de apoyo a la hora de detectar los incendios, así como en los mensajes que se facilitan a los usuarios de las carreteras a través de los paneles informativos sobre el riesgo de incendios en las distintas zonas.

Asimismo, las Fuerzas de Vigilancia de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil y los Centros de Gestión de Tráfico prestan apoyo operativo a todas las labores de gestión del tráfico, como cortes de carreteras, desvíos o itinerarios alternativos ocasionados por las afecciones de la red viaria derivadas de los incendios forestales.

Por último, la Dirección General de Protección Civil y Emergencias recuerda que se mantiene la alerta máxima de peligro de incendios en toda España e insiste en que las medidas de prevención y colaboración ciudadana son "esenciales" para evitarlos por lo que recomienda "a todos los ciudadanos" que extremen las precauciones.

En ese sentido, aconseja para prevenir incendios forestales evitar encender fuegos u hogueras en el monte y terrenos próximos; prestar especial atención a la quema controlada de rastrojos en el campo y a los cigarrillos encendidos, basuras y, especialmente las botellas de vidrio que hacen efecto lupa con el sol.

En caso de incendio, Protección Civil recomienda penetrar en el monte o bosques "sólo si se conoce bien" el terreno, las vías de comunicación y los caminos e ir siempre por zonas de gran visibilidad; acampar en zonas autorizadas, que cuentan con medidas de protección frente a un posible incendio y que son de más fácil evacuación.

Finalmente, si descubre el fuego en su inicio, pisotee o sacuda con ramas verdes la base de las primeras llamas, aunque si en un tiempo breve no puede apagarlo, es preciso avisar cuanto antes a alguno de los servicios de emergencia. Si va a iniciar algún viaje, el organismo aconseja informarse de la situación meteorológica; prestar especial atención a las normas de la Comunidad Autónoma sobre prevención de incendios y extremar las precauciones en las labores agrícolas.