El ministro de Cultura invita a profundizar en los autores clásicos frente a la "volatilidad de la cultura omnívora"

Actualizado 01/08/2007 21:16:22 CET

Destaca la demanda de autores clásicos españoles fuera de nuestras fronteras y asegura que el Ministerio "siempre" apoyará su reedición

SANTANDER, 1 Ago. (EUROPA PRESS) -

El ministro de Cultura, César Antonio Molina, destacó hoy la "permanente vigencia y maestría" de los clásicos y abogó por que los lectores se sientan "herederos" obligados a "reconocer" y a la vez "propagar su importancia", frente a "la volatilidad de la cultura omnívora", que apuesta por que "todo se puede digerir en todo lugar, todo vale y todo caduca".

Asimismo, durante su intervención indicó que el Ministerio desea que los clásicos españoles traspasen fronteras y manifestó su "alegría" por ver "cómo crece la demanda de autores españoles", especialmente en China.

De este modo, Molina instó a "distinguir luces", durante su intervención en la inauguración del seminario 'Editar a los clásicos, leer a los clásicos. El eterno retorno' de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) de Santander, en la que también intervino el rector, Salvador Ordóñez, y el ex presidente de la Fundación José Ortega y Gasset, Antonio Garrigues Walter, y que tuvo lugar después de que el ministro se reuniera brevemente con los artistas Julio y Antonio López.

"Distingamos luces, atisbemos las universales y aticémoslas, procuremos no dejarnos seducir por las débiles lámparas, editemos y sobretodo leamos a los clásicos", invitó.

El ministro de Cultura hizo referencia a la sociedad actual, en la que "una noticia novedosa por la mañana es antigua al atardecer", y consideró que "ese ciclón" fuerza "la existencia de un cierto darwinismo literario y filosófico", asegurando que "en esta selección, en la que pocos permanecen, siempre quedará la pléyade de los clásicos, aquellos que no renunciaron a la tradición cultural", sino que "la tuvieron en cuenta y la avivaron".

Para el ministro, los clásicos son "todo libro que nunca acaba de contar lo que tiene que contar", y por ello representan "la esencia de la literatura". Desde su punto de vista, las obras clásicas "arrastran el pasado, el lastre, como necesidad cultural y científica, lo reconocen y lo maceran, lo brindan en su presente" y, al tiempo, "atisban lo que está por venir". "Su permanente vigencia y maestría nos llevan a tenerlos como referencia, a citarlos continuamente", añadió.

Por este motivo, Molina apostó por devolverles "algo de lo recibido a través del estudio y la lectura" porque "la liviandad, volatilidad y precariedad no acompañan a los clásicos, las generaciones les sostienen a pesar de los abogados a favor de la caducidad".

En esta misma línea, el ministro aseguró que desde su Departamento "siempre" se apoyará la reedición de los clásicos, obras que "deben estar en las bibliotecas y las estanterías de las casas". Por ello, aseguró, "en los últimos años se han duplicado las ayudas a los editores".

'NO UN POETA PÓSTUMO'

Estas declaraciones las realizó Molina desde su doble "circunstancia" de ministro y escritor, dos facetas que "no son ni mucho menos antagónicas, ni se solapan una a la otra, sino que se aúnan".

El ministro comenzó así su intervención, respondiendo a la que con anterioridad había realizado Garrigues, reflexionando acerca de "lo bueno" que es "tener a un poeta al frente del Ministerio de Cultura", en una época, además, en la que los "índices de complejidad e incertidumbre" han crecido y "la duda" se ha convertido en "una leal compañera".

De este modo, hizo referencia a la existencia de "un nuevo tipo de ciudadano, el que convive con la duda y la incertidumbre de manera normal" y aseguró que es "una época muy mala para los dogmatismos".

Igualmente, el ex presidente de la Fundación José Ortega y Gasset opinó que "el libro acabará cambiando de forma en un periodo de 25 ó 30 años" y por ello "habrá que repensarlo". A pesar de los cambios anteriormente citados, se mostró convencido de que los clásicos "pueden ser útiles en un mundo que va a cambiar tanto".

Al respecto, Molina explicó que los poetas trabajan "con la imaginación, con el pensamiento", algo "que es fundamental para cualquier faceta de la vida". "El mundo en el que vivimos necesita a gente con imaginación y capacidad de ver el futuro por delante de la propia realidad cotidiana", cosa que a él personalmente "hasta ahora" le ha venido "muy bien".

"Y espero que así siga siendo porque no quiero convertirme en un poeta póstumo", indicó, avanzando que el tercer tomo de su obra 'Memorias de Ficción' saldrá en el mes de septiembre.