Actualizado 23/12/2010 19:51 CET

El nuevo Código Penal complica la salida del preso común más antiguo

MADRID/SEVILLA, 23 Dic. (EUROPA PRESS) -


   La entrada en vigor de la reforma del Código Penal va a complicar la puesta en libertad, aunque sea condicional, de Miguel Montes Neiro, considerado el preso común más antiguo de España, cuya salida de prisión se calcula inicialmente en 2025, ya con 75 años de edad.

   El recluso, que lleva enlazando condenas desde hace 34 años por una veintena de causas, ninguna por delitos de sangre, cumple esta Nochebuena tres semanas en huelga de hambre en protesta por su último traslado de cárcel, que le llevó a Huelva a finales de noviembre, pese a que allí carece de conexiones familiares y no tiene causa pendiente alguna.

   Su abogado, Félix Ángel Martín García, explicó a Europa Press que habían pedido al Juzgado de Vigilancia Penitenciaria un nuevo cómputo de estancia pendiente en prisión descontando los excesos de prisión preventiva aplicada con relación a las condenas impuestas.

UN TRASLADO QUE LO COMPLICÓ TODO

   La tramitación de esa solicitud se vio perjudicada por la decisión de Instituciones Penitenciarias de trasladar a Montes Neiro desde la prisión de Jaén II, donde llevaba dos años, hasta Huelva, porque el Juzgado tuvo que retrasar las certificaciones. El problema es que, antes de que el recuento de penas haya concluido, ha entrado en vigor el nuevo Código Penal, que ya sólo permite descontar los excesos de prisión preventiva de las causas a los que corresponden.

   Ese traslado al centro penitenciario de Huelva ya desató las críticas del abogado del preso, quien recordaba que el recluso, de 60 años de edad, había sido intervenido quirúrgicamente dos semanas antes de una tumoración en el cuello.

   En ese contexto, dirigió un escrito de queja a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias del Ministerio del Interior y pidió que el traslado fuera investigado por un juez de Vigilancia Penitenciaria al considerarlo "improcedente" y más parecido a una "sanción encubierta" por la "trascendencia mediática" del caso de su defendido.

SALUD DETERIORADA

   Por su parte, Montes Neiro acabó iniciando una huelga de hambre el pasado 3 de diciembre pidiendo ser puesto en libertad mientras la Justicia resuelva los recursos sobre su recuento de penas cumplidas o, al menos que mientras tanto sea trasladado a la prisión de Córdoba, ciudad donde residen sus hijas.

   Pasadas tres semanas, la salud del veterano recluso se ha deteriorado, según su abogado, quien teme por Montes Neiro dada su avanzada edad. Y es que el último recuento de penas pendientes, si no varía, sitúa en 2025 el año de salida de la cárcel del preso, que para entonces ya tendría 75 años. El 17 de enero afronta un nuevo juicio en Granada.