CÁCERES 1 Dic. (EUROPA PRESS) -
El obispo de Coria-Cáceres, monseñor Francisco Cerro, mantuvo hoy que "en una cultura cristiana como estamos" la presencia del crucifijo en los edificios públicos o colegios considerado como "un símbolo tan claro para la humanidad de paz, de perdón y de reconciliación, no tiene por qué herir ninguna sensibilidad".
De esta forma Cerro se mostró a favor de que se mantenga el crucifijo en estos lugares, ya que consideró que "no tiene por qué presentar ninguna ofensa a nadie absolutamente", y rechazó de esta manera la petición de algunas asociaciones que han alzado su voz en favor de que desaparezcan los símbolos cristianos de los edificios públicos.
A preguntas de los periodistas después de la presentación de los nuevos vicarios y delegados diocesanos que han sido nombrados por el Obispado de Coria-Cáceres, monseñor recordó que "este tema lo ha solucionado muy bien Italia que también es una cultura cristiana como nosotros, y no ha levantado ningún problema".
"Yo pienso que no tiene por qué existir esa tensión y ni siquiera ese enfrentamiento, porque en una cultura cristiana el crucifijo es expresión, sobre todo, de perdón y de reconciliación, que buena falta nos hace", sentenció.