Publicado 05/10/2022 17:24

Los obispos españoles piden "condiciones laborales decentes y dignas"

Imagen de la Jornada por el Trabajo Decente.
Imagen de la Jornada por el Trabajo Decente. - CEE


MADRID, 5 Oct. (EUROPA PRESS) -

Los obispos de la Pastoral del Trabajo de la Conferencia Episcopal Española (CEE) han reclamado "condiciones laborales decentes y dignas" para los trabajadores, en un mensaje con motivo de la Jornada Mundial del Trabajo Decente, que se celebra el próximo 7 de octubre.

"En estos tiempos de crisis es fundamental el diálogo y el compromiso por promover el bien común, para construir una sociedad sin excluidos donde el trabajo este fundado en condiciones laborales decentes y dignas, una sociedad que ponga en el centro a las personas", subrayan los prelados.

En España, esta Jornada por el Trabajo Decente está impulsada por Cáritas, la Conferencia Española de Religiosos (CONFER), la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC), Justicia y Paz, la Juventud Estudiante Católica (JEC) y la Juventud Obrera Cristiana (JOC).

Según indican los obispos de la Pastoral del Trabajo, esta Jornada invita a "visibilizar" las situaciones de "precariedad e injusticia" en la que se encuentran muchas personas trabajadoras.

En este sentido, recuerdan que en España hay cerca de 3 millones de personas desempleadas; 3,5 millones que no llegan a final de mes pese a tener un empleo; y medio millón de personas migrantes que están en una situación irregular, "condenadas a sobrevivir de la economía informal". Además, señalan que en España se producen cada año más de un millón de accidentes laborales, 741 de los cuales resultaron mortales en 2021.

Los obispos apuntan que toda la sociedad se siente afectada por la situación social y económica actual, que es consecuencia de las últimas crisis vividas: la crisis financiera de 2008, la causada por la pandemia de la COVID y la actual, fruto de la guerra en Ucrania.

En concreto, precisan que "la última crisis ha llevado a una situación de tensión, más allá del miedo y rechazo a la guerra, que está provocando, junto con otros factores, un empobrecimiento de la ciudadanía".

Además, puntualizan que este empobrecimiento lo sufren más los trabajadores cuyos sueldos se están devaluando, con la consiguiente dificultad para hacer frente a gastos básicos, ya que, según indican, mientras el IPC ha llegado a situarse en el 10,8%, los sueldos pactados en convenio se sitúan, de media, en el 2,56%.

"Todo ello provoca un aumento de la desigualdad en nuestro mundo, en el que los pobres cada vez son más, y más pobres, mientras los ricos siguen manteniendo su poder adquisitivo", subrayan, al tiempo que recuerdan que "la Doctrina Social de la Iglesia siempre ha reclamado una justa redistribución de la riqueza, y el trabajo decente es uno de los mejores cauces para ello".