Ordenan la vuelta del 'niño de El Royo' a un centro de acogida por sufrir situación de "desamparo"

Actualizado 13/04/2007 21:12:57 CET

SALAMANCA, 13 Abr. (OTR/PRESS) -

El conocido como 'niño de El Royo' Diego Lucas, tendrá que regresar al centro de menores 'María Dolores Pérez Lucas' de Salamanca. Así lo ha dicho un juez, aunque su decisión todavía es provisional, al considerar que el pequeño se encontraba en situación de "desamparo". El pequeño que actualmente cuenta con 8 años, vivía desde 2002 con su madre, Margarita Bernal (en la imagen), que padece trastorno bipolar y se encuentra desde hace días bajo el cuidado de profesionales médicos. Margarita había conseguido la custodia del niño después de que éste pasara más de un año en régimen de acogida con una familia de la localidad soriana de El Royo. Entonces, un juez decidió que estar con su hijo podría ser beneficioso para el estado psiquiátrico de la madre, decisión que generó una profunda controversia.

En el auto provisional, el juez de instrucción de Ciudad Rodrgio, explica la decisión de reenviar al pequeño al centro "al observar que el menor se encontraba en situación de desamparo e incurría en el absentismo escolar por no recibir la atención adecuada de su madre", según una información publicada hoy por 'La Gaceta' de Salamanca. En los próximos días el titular del Juzgado dictará un nuevo auto para pormenorizar cuál debe ser la situación del niño en los próximos meses.

Desde 2002 el menor vivía con su madre que padece transtorno bipolar de tipo 1, una patología que lleva a los enfermos a pasar un tiempo limitado del ánimo expansivo a la irritación. Margarita actualmente se encuentra bajo el cuidado de los profesionales del área de Protección de la Infancia, por orden del juez.

UN CASO POLÉMICO

El caso se remonta a 2001, cuando Diego ingresó en el mes de enero en el centro de acogida en el que reside en la actualidad tras haber pasado 16 meses en régimen de acogida con una familia de El Royo (Soria), que se hizo cargo del pequeño cuya custodia fue retirada a sus padres --la madre padecía trastorno bipolar y el padre esquizofrenia--.

Posteriormente, la madre del menor, tras ser rehabilitada en su capacidad jurídica por el juzgado de Ciudad Rodrigo, buscó la tutela del pequeño y reclamó la vuelta del mismo al domicilio familiar. El caso provocó gran división de opiniones después de que el juez decidiera concederle finalmente la custodia, considerando que sería beneficioso para la enfermedad de la madre el cuidar del menor.

A pesar de la sentencia, el menor pasó en el centro de acogida varias temporadas y ya desde que nació se le consideró como menor en situación de desamparo.