Actualizado 17/10/2015 15:00 CET

El Papa aboga ante el Sínodo por una Iglesia que tienda a la "saludable descentralización"

ROMA, 17 Oct. (EUROPA PRESS) -

El Papa ha abogado ante los más de 330 participantes en el Sínodo de Obispos sobre la familia por una Iglesia católica descentralizada y ha explicado que "no es oportuno que el Papa sustituya a los episcopados locales en el discernimiento de todas las problemáticas que se plantean en sus territorios".

Francisco ha advertido durante su discurso con motivo de la conmemoración de los 50 años de la instauración del Sínodo de los Obispos que la Iglesia tiene "la necesidad de proceder a una saludable descentralización".

Para el pontífice argentino "una Iglesia sinodal es una Iglesia de la escucha, con la conciencia que escuchar es más que oír". En este sentido ha recalcado la necesidad de la "escucha recíproca" en la cual cada uno "tiene algo que aprender".

El Papa ha precisado que en el mundo de hoy la Iglesia está llamada a "amar y servir también en sus contradicciones" y por eso ha pedido que se potencien "las sinergias en todos los ámbitos de su misión". Así ha defendido el camino de la sinodalidad como "el camino que Dios espera de la Iglesia del tercer milenio".

"Pueblo fiel, Colegio Episcopal, obispo de Roma: uno en escucha de los otros; y todos en escucha del Espíritu Santo", ha reflexionado el Papa.

Así ha destacado "la necesidad y la belleza de caminar juntos" al tiempo que ha recordado a sus antecesores: al beato Pablo VI, que instauró el primer Sínodo, y a San Juan Pablo II y Benedicto XVI, que impulsaron su desarrollo.

Por otro lado, el Papa ha destacado que el camino sinodal culminará "en la escucha del obispo de Roma, llamado a pronunciarse como 'pastor y doctor de todos los cristianos'". Sin embargo, Francisco ha precisado que el Sumo pontífice no debe hablar desde "sus convicciones personales" sino como "garante de la obediencia y de la conformidad de la Iglesia a la voluntad de Dios, al Evangelio de Cristo y a la tradición de la Iglesia". En esta línea ha hecho hincapié en que "es por voluntad del Señor, 'el perpetuo y visible principio y fundamento de la unidad tanto de obispos cuanto de la multitud de los fieles'".