El Papa advierte de que quien se pasa la vida acusando la Iglesia "es pariente del diablo"

Pope leads general audience
CONTACTO
Publicado 20/02/2019 12:39:15CET

ROMA, 20 Feb. (EUROPA PRESS) -

El Papa ha advertido este miércoles 20 de febrero de que quien se pasa la vida acusando la Iglesia "es pariente del diablo" en un saludo a los fieles de Benevento (Sur de Italia), tras la audiencia general. Francisco ha lanzado este mensaje un día antes de que comience en el Vaticano la cumbre antipederastia que reunirá hasta el domingo a 190 obispos, religiosos y otros expertos para atajar el problema de los abusos.

El Pontífice ha hecho referencia a Padre Pío, un fraile y sacerdote católico italiano famoso por sus dones milagrosos y por los estigmas que presentaba en las manos, pies y costado. Según ha señalado, este cura "amó a la Iglesia con sus problemas y adversidades" y "no la ha destruido con la lengua como está de moda hacer ahora".

Si bien no ha hecho ninguna referencia a la reunión en el Vaticano, en la que participará el presidente de la Conferencia Episcopal española, Ricardo Blázquez, ha concluido que "quienes se pasan la vida acusando (a la Iglesia) son amigos, primos, parientes del diablo".

Durante la catequesis, el Papa ha contrapuesto el amor humano "imperfecto" y sujeto al "egoísmo personal" frente al amor de Dios que "siempre permanece". "Todos nuestros afectos terrenos se esfumarán, incluso el de nuestros padres, el amor de Dios permanece siempre", ha subrayado ante cientos de fieles reunidos en el Aula Pablo VI del Vaticano.

El Pontífice ha dejado claro que el amor de Dios por cada uno es "apasionado", pero también "cercano, total y fiel". "Es un amor del que no podemos dudar, porque la experiencia fundamental del cristiano es la certeza de saber que somos sus hijos amados", ha agregado.

También ha dicho que, aunque una persona haya tenido unos buenos padres, "la experiencia familiar no es suficiente para entender esta paternidad". "Todo lo humano, también el amor, es imperfecto ya que está sujeto al egoísmo personal y a los límites propios de nuestra condición de hombres y mujeres", ha declarado.

Finalmente, ha señalado que el hombre es "mendicante de amor" y que en la vida experimenta "un gran deseo de amar y ser amados", si bien encuentra que el amor humano "es débil e inconstante". Por ello, ha concluido que solo el amor de Dios es "una certeza" para siempre.