ROMA 20 Nov. (EUROPA PRESS) -
El Papa ha reiterado su petición de que la Iglesia católica no se apegue al dinero y al poder, al tiempo que ha arremetido contra los hombres de Iglesia que adoran el "santo soborno", durante la homilía de la misa que ha celebrado este viernes 20 de noviembre en la Capilla de la Residencia santa Marta, donde vive.
"Y los jefes de los sacerdotes y los escribas estaban unidos al 'santo soborno' allí! Y lo recibían, estaban apegados al dinero y veneraban ese santo --ha advertido--. La gente había perdido el sentido de Dios, también la capacidad de alegría, también la capacidad de alabanza: no sabían alabar a Dios porque estaban apegados al dinero y al poder, a una forma de mundanidad, como el otro en el Antiguo Testamento", ha alertado.
Francisco ha pedido que la fuerza de la Iglesia sea la palabra de Jesús y no los bienes materiales mientras que ha repetido la condena a la corrupción también en el seno de la Iglesia. "Siempre está en la Iglesia la tentación de la corrupción. Es cuando la Iglesia, en vez de estar unido a la fidelidad al Señor Jesús, al Señor de la paz, de la alegría, de la salvación, se apega al dinero y al poder. Esto sucede aquí, en este Evangelio. Estos jefes de los sacerdotes, estos escribas estaban apegados al dinero, al poder, y habían olvidado el espíritu", ha comentado.
Durante la homilía, ha recordado que en el Evangelio, Jesús expulsó a los mercaderes del Templo y ha criticado "el espíritu mundano" que suplanta el lugar de la adoración a Dios.