ROMA, 3 Nov. (EUROPA PRESS) -
El Papa ha asegurado que no hay crimen "de cualquier género" ni profesión ni condición social que "borre de la memoria o expulse" a las personas del corazón de Dios, puesto que el Padre "espera atento" a que surja el deseo del regreso a casa del hijo.
Durante el rezo dominical del Ángelus, el Santo Padre ha recordado la historia de Zaqueo, despreciado y excomulgado de su ciudad por sus lazos con los romanos. Así, ha recordado que Zaqueo era un hombre "rechazado por todos" pero que fue llamado por Jesús, tal y como representaba su nombre (Zaqueo quiere decir 'Jesús recuerda').
"Dios no se olvida de ninguno de los que ha creado; Él es Padre, siempre en espera, vigilante y amorosa, de ver renacer en el corazón del hijo el deseo del regreso a casa. Y cuando reconoce aquel deseo, incluso sencillamente insinuado, y tantas veces casi inconsciente, inmediatamente está a su lado, y con su perdón le vuelve más leve el camino de la conversión y del regreso", ha señalado.
Ante los miles de fieles congregados en la Plaza de San Pedro, ha instado a los pecadores a "detenerse un poco" si tienen un peso en la conciencia o vergüenza por las cosas que hayan hecho. "No te asustes. Piensa que hay uno que te espera. Porque jamás ha dejado de acordarse de ti, de pensarte. Y éste es tu Padre, es Dios, es Jesús que te espera", ha reiterado.
"Hermanos y hermanas, ¡recibamos a Jesús con alegría! Él puede cambiarnos, puede transformar nuestro corazón de piedra en corazón de carne, puede liberarnos del egoísmo y hacer de nuestra vida un don de amor. Jesús puede hacerlo. ¡Deja que Jesús te mire!", ha concluido.