ROMA 1 Feb. (EUROPA PRESS) -
El Papa ha constatado que existe una falta de vocaciones en la vida religiosa al pedir a los participantes del Capítulo General de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios que se pongan al servicio de las víctimas del descarte de la sociedad.
"Esto es una verdadera urgencia, y no solo porque se atraviesan momentos de escasez de vocaciones, sino porque nuestros carismas son dones para toda la Iglesia y para el mundo", ha señalado el pontífice.
Francisco ha manifestado en su alocución que "más allá del número y de la edad" de las personas con vocación "el Espíritu suscita siempre una renovada fecundidad que pasa por un adecuado discernimiento e incrementa la formación conjunta". Así, ha llamado a los religiosos y laicos a tener "un corazón misionero" que salta de gozo al experimentar la salvación de Cristo, y que corre "el riesgo de ensuciarse en el lodo del camino".
El Papa les ha pedido que pongan al servicio de los demás las estructuras de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios y que las conviertan en "posadas" donde "particularmente los enfermos y los pobres se sientan acogidos". Por ello, ha instado a crear "redes samaritanas" en favor de los más débiles y a convertir sus casas en "comunidades abiertas y acogedoras para globalizar una solidaridad compasiva".
Para el Papa es importante el "discernimiento" que impulsa a vivir el momento actual con "la pasión" que debe caracterizar la vida consagrada. Un pasión que, según ha especificado el Pontífice, "ahuyenta la rutina y la mediocridad" y se transforma "en compasión que sale al paso de los dolores y necesidades de la humanidad".
A este respecto ha agregado: "Jesús quiere que toquemos la miseria humana, que toquemos su carne en la carne de los que sufren en el cuerpo o en el espíritu. Tocar, para dejarnos tocar. ¡Nos haría tanto bien!".
Finalmente, ha invitado a los participantes del Capítulo General de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios a que salgan "de sus limitaciones" y "de sus problemas y dificultades", para unirse a los demás en una "caravana de solidaridad".