El Papa dice que el "triunfalismo" es la tentación "más pérfida" que amenaza a la Iglesia

Publicado 14/04/2019 11:46:48CET

ROMA, 14 Abr. (EUROPA PRESS) -

El Papa ha presidido la Misa del Domingo de Ramos en la plaza de San Pedro en la que ha señalado que el "triunfalismo" es la tentación "más pérfida" que amenaza a la Iglesia al tiempo que ha invitado a los fieles a tener siempre presente la "gran enseñanza" de la Pasión de Jesús.

"Una forma sutil de triunfalismo es la mundanidad espiritual, que es el mayor peligro, la tentación más pérfida que amenaza a la Iglesia", ha dicho el pontífice.

La solemne celebración en la Plaza de San Pedro, que para los católicos conmemora la entrada triunfal del Mesías en Jerusalén, que es el preludio de su arresto tortura y muerte en la Cruz, el pontífice ha invitado a destruir el triunfalismo poniendo "como modelo de vida y de victoria contra el espíritu del mal" la Pasión de Jesús. "Jesús destruyó el triunfalismo con su Pasión", ha aseverado.

De este modo, ha advertido de que el triunfalismo "trata de llegar a la meta mediante atajos y compromisos falsos" y "busca subirse al carro del ganador". "El triunfalismo vive de gestos y palabras que, sin embargo, no han pasado por el crisol de la cruz; se alimenta de la comparación con los demás, juzgándolos siempre como peores, con defectos, fracasados", ha considerado el Papa. Por ello frente a estas actitudes ha exhortado a "dejar espacio a Dios" para lo que ha dicho que "solo hay un modo" que pasa por "despojarse" y el "vaciarse de sí mismo". Y ha agregado: "Callar, rezar, humillarse. Con la cruz no se puede negociar, o se abraza o se rechaza. Y con su humillación, Jesús quiso abrirnos el camino de la fe y precedernos en él".

También ha manifestado que "el silencio de Jesús" en su Pasión su forma de responder ante la tentación de ser "mediático". Para el Papa en los "momentos de oscuridad y de gran tribulación hay que callar, tener el valor de callar, siempre que sea un callar manso y no rencoroso". Y ha añadido: "La mansedumbre del silencio hará que parezcamos aún más débiles, más humillados, y entonces el demonio, animándose, saldrá a la luz. Será necesario resistirlo en silencio, "manteniendo la posición", pero con la misma actitud que Jesús. Él sabe que la guerra es entre Dios y el Príncipe de este mundo, y que no se trata de poner la mano en la espada, sino de mantener la calma, firmes en la fe. Es la hora de Dios".

Durante la misa que supone el inicio de las celebraciones que Francisco preside en su séptimo Semana Santa al frente de la Iglesia católica, el Papa también ha dirigido un mensaje especial a los jóvenes, dado que este domingo se celebra en las diócesis la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ). A ellos les ha instado no tener "vergüenza" de seguir "el camino del Reino de Dios". Y ha especificado: "No os avergoncéis de mostrar vuestro entusiasmo por Jesús, de gritar que él vive, que es vuestra vida. Pero al mismo tiempo, no tengáis miedo de seguirlo por el camino de la cruz. Y cuando sintáis que os pide que renunciéis a vosotros mismos, que os despojéis de vuestras seguridades, que os confiéis por completo al Padre que está en los cielos, entonces alegraos y regocijaos".

La celebración ha comenzado junto al antiguo obelisco de la plaza, donde el pontífice ha bendecido los ramos de olivo y palmas, y desde allí ha partido en procesión hacia el altar.