El Papa pide a los obispos que no se dejen ofuscar por "el pesimismo y pecado" tras el Sínodo de la Familia

Actualizado 25/10/2015 11:31:24 CET

ROMA, 25 Oct. (EUROPA PRESS) -

El Papa ha pedido a los padres sinodales, que durante tres semanas han debatido en el Vaticano sobre la familia y que este sábado aprobaron un documento que propone que sean los pastores los que tengan la última palabra sobre la posibilidad de que los divorciados vueltos a casar puedan comulgar, que no se dejen ofuscar por "el pesimismo y pecado" y que sigan el camino de Dios teniendo "una mirada que cura y salva".

"Una fe que no sabe radicarse en la vida de la gente se hace árida y, en vez de oasis, crea otros desiertos", ha advertido Francisco durante la homilía de la misa de conclusión de la XIV Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos.

El pontífice ha reflexionado sobre la compasión de Dios y su paternidad "que se revela definitivamente en Jesús" y ha destacado que la paternidad de Dios abre a los cristianos "una vía accesible, una vía de consolación después de tantas lágrimas y tantas amarguras".

"Si el pueblo permanece fiel, si persevera en buscar a Dios también en tierra extranjera, Dios cambiará su soledad en comunión Dios cambiará la esclavitud en libertad", ha dicho.

Francisco ha recordado que los discípulos de Jesús deben repetir "las palabras animantes y liberadoras de Jesús, conduciendo a Él, sin sermones". "A esto son llamados los discípulos de Jesús, especialmente hoy, a poner al hombre en contacto con la Misericordia que salva", ha clamado en este sentido.

Para Francisco "las situaciones de miseria y de conflicto son para Dios tiempo de misericordia". Por ello ha llamado a los cristianos "a poner al hombre en contacto con la misericordia compasiva que salva". Además ha revelado que "solo el encuentro con Jesús da fuerza al hombre para afrontar las situaciones más graves".

Asimismo durante su alocución, el Papa ha alertado a los cristianos de la tentación de excluir a los que "molestan" o "no están a la altura" y de "permanecer sordos a los gritos y los problemas del mundo". Así, ha advertido del peligro de tener un "espiritualidad del espejismo - que no acepta lo que Jesús nos pone frente a los ojos-" al tiempo que clamado que Jesús "quiere incluir, sobre todo quienes están en los márgenes".

"Podemos hablar de Él y trabajar para Él, pero vivir lejos de su corazón, caer en la espiritualidad del espejismo, habituales de la gracia", ha explicado. El Papa ha señalado además que "Jesús cree en nosotros más que nosotros mismos y quiere escuchar nuestras necesidades, desea un coloquio real con cada uno de nosotros".

Finalmente, ha señalado que "el creyente es una persona que ha experimentado la acción salvífica de Dios en su propia vida".