El Papa pide en Transilvania que la fraternidad no sea robada por "las voces que alimentan la división"

Publicado 01/06/2019 11:22:04CET

ROMA, 1 Jun. ( EUROPA PRESS) -

El Papa ha pedido en el Santuario mariano de Sumuleu-Ciuc, situado en una zona de tensiones entre húngaros de Transilvania con las autoridades rumanas, que la fraternidad no sea robada por las voces y las heridas que alimentan "la división y la fragmentación", al tiempo que ha instado a luchar por una "convivencia pacífica".

"Los complejos y tristes acontecimientos del pasado no se deben olvidar o negar, pero tampoco pueden constituir un obstáculo o un motivo para impedir una anhelada convivencia fraterna", ha declarado el Pontífice durante la misa de su segundo día en Rumanía, ante la minoría católica.

Tras la Primera Guerra Mundial, se firmó el Tratado de Trianon que recolocó las fronteras y muchos húngaros se encontraron de un día para otro en Rumanía.

El Pontífice ha elegido celebrar la misa en el santuario mariano de Sumuleu Ciuc, el más importante lugar de peregrinaje católico del sudeste de Europa, donde son mayoría los ortodoxos. En la fiesta de Pentecostés, unos 400.000 personas acuden como peregrinos desde la vecina Hungría.

Muchos expertos han interpretado que el Papa visite esta zona como un apoyo frontal a la minoría húngara concentrada en Transilvania. Se trata de una zona de tensiones donde los húngaros reclaman autonomía a través de movimientos nacionalistas. De hecho, en este área más del 70% de los habitantes son de habla húngara a pesar de estar en territorio rumano.

En su alocución el Pontífice ha instado a "transformar viejos y actuales rencores y desconfianzas" en nuevas oportunidades para la "comunión".

"Peregrinar es desinstalarse de nuestras seguridades y comodidades en la búsqueda de una nueva tierra que el Señor nos quiere regalar. Peregrinar es el desafío de descubrir y transmitir la mística de vivir juntos, de no tener miedo a mezclarnos, encontrarnos y ayudarnos. Peregrinar es participar de esa marea algo caótica que puede convertirse en una verdadera experiencia de fraternidad, caravana siempre solidaria para construir la historia", ha señalado.

Asimismo, ha destacado que es necesario mirar "no tanto lo que podría haber sido _y no fue_, sino todo aquello que nos está esperando y no podemos dilatar más". Así, ha llamado a los católicos a promover "la solidaridad, la fraternidad, el deseo de bien, de verdad y justicia".

"Es el compromiso de luchar para que los rezagados de ayer, sean los protagonistas del mañana, y los protagonistas de hoy no se vuelvan los rezagados del mañana. Lo cual requiere el trabajo artesanal de tejer juntos el futuro. Por eso estamos aquí para decir juntos: Madre enséñanos a hilvanar el futuro", ha concluido.

Francisco completará su viaje este domingo con una visita a la comunidad romaní, el pueblo gitano, que reside en el distrito de Barbu Lautaru de Blaj, donde será recibido por un sacerdote greco-católico perteneciente a ese grupo étnico, que sufre diversas discriminaciones en toda Europa.