Publicado 23/08/2015 13:41CET

Prefecto Economía del Vaticano: "Es mucho más difícil ordenar el balance económico de la Santa Sede, que una conversión"

ROMA, 23 Ago. (EUROPA PRESS) -

El prefecto de la Secretaría Económica del Vaticano, el cardenal australiano George Pell, ha afirmado que "es mucho más difícil poner orden en el balance económico de la Santa Sede, que obtener una conversión" al tiempo que ha puesto en valor los "progresos sustanciales" de reforma económica del sistema financiero y administrativo del Vaticano.

"Hemos hecho progresos sustanciales y hay mucho por hacer. Por primera vez en la historia hay un balance económico con todo el dinero del Vaticano y así hemos descubierto 1.300 millones de euros que no eran visibles. Esto es interesante, ¿no?. Hay un déficit que tenemos que reducir", ha señalado durante una conferencia titulada 'La Iglesia y el dinero' en la 36ª edición del Meeting de Rímini organizada por Comunión y Liberación del 20 al 26 de agosto, que este año lleva por lema un verso del poeta italiano Mario Luzi: '¿De qué es ausencia esta ausencia, corazón, que de repente te llena?'.

Por otro lado, ha prevenido ante el riesgo de que "sinvergüenzas" se aprovechen del dinero de la Iglesia ante la incompetencia de los jerarcas eclesiásticos en el manejo de la contabilidad.

"Es peligroso, moralmente equivocado, el hecho de que un alto exponente de la Iglesia, un obispo, un sacerdote de la parroquia o un superior religioso estén contentos del hecho de no interesarse mínimamente de cómo se utiliza el dinero de la Iglesia y que digan: 'de dinero no entendemos nada'. Esta actitud abre la puerta a los sinvergüenzas e incompetentes", ha alertado Pell.

El principal responsable del manejo de la contabilidad en el Vaticano ha alertado de que ha llegado el momento de que la Iglesia ponga las cosas en orden porque los siguientes ataques o "podrían llegar por la irregularidad financiera".

Así, ha explicado que la reforma que están llevando a cabo en el Vaticano "contiene un lección para la Iglesia en general" porque -según Pell- se están poniendo en práctica "las enseñanzas cristianas sobre la propiedad, la riqueza y el servicio a los pobres y a los que sufren". "Tenemos que 'limpiar la casa', trabajar con transparencia; este rigor no sería posible sin Francisco", ha dicho en este sentido.

En resumen, para el cardenal australiano, "los que tienen acceso a la propiedad de la Iglesia debe ser creíbles en este mundo y no sólo ante los ojos de Dios".

"Si la Iglesia tiene inversiones y propiedades, las autoridades de la Iglesia tienen la obligación moral de luchar por un nivel adecuado de renta financiera. Si no se alcanza este objetivo, a menudo, significa que otra persona está ganando dinero a su costa", ha concluido.