Archivo - El presidente de la Conferencia Episcopal Alemana, Georg Batzing - Nicolas Armer/dpa - Archivo
ROMA 18 Oct. (EUROPA PRESS) -
Los presidentes del Camino Sinodal, el presidente de la Conferencia Episcopal Alemana, monseñor Georg Btzing, y a la presidenta del Comité Central de Católicos Alemanes (ZdK), Irme Stetter-Karp, han acogido con satisfacción la decisión del Papa de prolongar un año más, hasta octubre del 2024, el proceso de escucha del Sínodo global que culminará en el Vaticano. A su juicio, una demostración de la "necesidad de cambio" de la Iglesia católica.
"Acogemos con satisfacción este paso, que deja claro que la Iglesia se enfrenta a grandes desafíos en todo el mundo y los afronta con la necesidad de cambio", han asegurado en un comunicado los copresidentes de la iniciativa alemana hecho público el lunes.
El pasado domingo durante el rezo del Ángelus, el Pontífice anunció que el Sínodo sobre la sinodalidad, que ha abierto un gran camino de escucha en la Iglesia, terminaría con dos reuniones de los obispos del mundo en Roma, la primera en octubre de 2023, y una segunda en octubre de 2024.
"El anuncio del Sínodo mundial para el período del 4 al 29 de octubre de 2023, y para un segundo período de deliberación en octubre de 2024, muestra que el Papa Francisco considera que el Sínodo es el momento decisivo para el cambio", aseguran para destacar que subraya explícitamente la participación del pueblo de Dios.
En la declaración conjunta, Stetter-Karp y Btzing señalan que la decisión del Papa "ayuda a dar forma al proceso y, por tanto, a dar los pasos adecuados con calma y decisión". "La Iglesia en Alemania quiere aportar su contribución al proceso mundial con las experiencias del camino sinodal. Avanzamos decididamente por este camino", añaden.
En octubre de 2021, el Papa lanzó formalmente el proceso sinodal de escucha global que se abrió con una "fase diocesana" que incluía consultas locales con católicos de todo el mundo.
Mientras, el camino sinodal alemán, a iniciativa de la Iglesia local de modo previo a la convocatoria del Papa ha debatido cuestiones delicadas como el celibato, así como el papel de la mujer en la Iglesia o la moral sexual católica. El Vaticano ha intervenido en varias ocasiones en el proceso, la última vez en julio, cuando subrayó que la vía sinodal no tiene poder "para obligar a los obispos y a los fieles a adoptar nuevas formas de gobierno y nuevos enfoques de la doctrina y la moral". No obstante, en la última asamblea de otoño, celebrada el pasado mes de septiembre, empezaron a evidenciarse divisiones dentro del camino sinodal alemán, con el voto en contra de varios prelados a diferentes documentos.
Está previsto que el 14 de noviembre los obispos alemanes arranquen la visita 'ad limina' al Vaticnao, que incluirá una reunión a puerta cerrada con el Papa Francisco y los prefectos de los dicasterios vaticanos. Será la primera visita de los obispos alemanes a Roma en siete años.
Varios funcionarios de la Conferencia Episcopal Alemana han estado desde principios de mes en el Vaticano para preparar las reuniones ad limina. En este sentido, el Papa Francisco ha concedido audiencias privadas - y por tanto sin cámaras ni periodistas- a una serie de obispos alemanes durante las últimas semanas, entre ellos al arzobispo de Múnich y Freising, el cardenal Reinhard Marx, el 6 de octubre; al obispo Franz-Josef Overbeck de Essen, el 8 de octubre; y al obispo Heiner Wilmer de Hildesheim, el 17 de octubre.