Recuperar la tórtola depende de varios factores y "no puede reducirse a limitar la caza", según el sector cinegético

Debe incluir la gestión activa del territorio para garantizar la existencia de agua, alimento y refugio"

La recuperación de la tórtola depende de múltiples factores y "no puede reducirse a limitar la caza", según estudio.
La recuperación de la tórtola depende de múltiples factores y "no puede reducirse a limitar la caza", según estudio. - FUNDACIÓN ARTEMISAN
Europa Press Sociedad
Publicado: miércoles, 23 septiembre 2026 16:42

MADRID, 23 Sep. (EUROPA PRESS) -

La recuperación de la tórtola europea (Streptopelia turtur) depende de múltiples factores y está favorecida por la combinación de una gestión del hábitat y caza sostenible en los cotos. Por la tanto, la estrategia para recuperar esta especie "no puede reducirse a limitar la caza, sino que debe incluir la gestión activa del territorio para garantizar la existencia de agua, alimento y refugio".

Esta es la principal conclusión de un estudio científico liderado por Fundación Artemisan y publicado en la revista internacional Diversity, según ha informado este miércoles la organización cinegética. En él, los autores han analizado durante cinco años la evolución de las poblaciones de tórtola europea y su relación con distintas medidas de gestión del hábitat desarrolladas en cotos de caza. Lo han hecho entre 2021 y 2025, durante la moratoria a escala europea de la caza de la especie.

En este espacio de tiempo, han estudiado 185 censos realizados en 47 cotos del sur y este de España, sobre todo en Extremadura, en los que se han registrado 8.215 tórtolas mediante transectos y puntos de escucha. Además, en cada coto han evaluado la existencia de cuatro tipos de medidas de gestión: medidas agrícolas, forestales, aporte de agua y comida.

La investigación, que ha contado con la participación de las universidades de León, Extremadura y Salamanca, así como de la Federación Extremeña de Caza, ha indicado que casi todos los cotos (98%) proporcionaba agua y nueve de cada diez (87%), comida. Por otro lado, dos de cada diez aplicaba medidas agrícolas como siembras para la caza (23%) y realizaba medidas forestales, principalmente desbroces y clareos (21%).

Durante el periodo estudiado, la abundancia relativa de tórtola ha aumentado en todos los cotos: en comparación con 2021, fue 1,57 veces superior en 2024 y 1,68 veces superior en 2025.

LAS SIEMBRAS DESTINADAS A LA FAUNA CONLLEVAN MÁS TÓRTOLAS

Más allá de constatar este incremento, la investigación ha permitido identificar qué actuaciones pueden estar detrás de una mejor respuesta de las poblaciones. En este sentido, ha destacado que las medidas agrícolas, sobre todo las siembras destinadas a la fauna, han mostrado la asociación positiva más clara: los cotos que las aplicaron presentaron una abundancia de tórtola 1,76 veces mayor que aquellos sin estas actuaciones.

Estas actuaciones consistían principalmente en siembras de combinaciones de cereales y leguminosas, sin utilización de herbicidas ni pesticidas y manteniéndose sin cosechar ni pastorear hasta septiembre. Su efecto positivo se hizo evidente en especial después de tres años, lo que desde el punto el vista de la Fundación Artemisan, pone de manifiesto que la conservación para la tórtola y otras especies "no puede plantearse únicamente con medidas puntuales o a corto plazo".

En los cotos que realizaban estas actuaciones, la superficie media destinada a las siembras fue de 2,84 hectáreas (ha) por cada 100 de terreno. Eso sí, el estudio puntualiza que todavía no es posible establecer una superficie mínima de actuación que pueda aplicarse de manera general.

Este artículo está enmarcado en el Plan Integral de Recuperación de la Tórtola Europea (PIRTE), un estudio pionero realizado en Extremadura que ha contado con el apoyo de la Junta de Extremadura y la Federación Extremeña de Caza; y en el proyecto Cotos Demostrativos, con la colaboración del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y voluntarios del Observatorio Cinegético.

"SI SE QUIERE RECUPERAR LAS ESPECIES, HAY QUE RECUPERAR LOS HÁBITATS"

El director de Investigación de Fundación Artemisan, Carlos Sánchez, ha señalado que la reducción de la presión cinegética "no da respuesta a todos los factores que condicionan la evolución de sus poblaciones" de la tórtola, que se ha enfrentado a "importantes transformaciones del medio rural y agrícola" durante las últimas décadas, con una reducción de recursos alimenticios y una pérdida de heterogeneidad del paisaje.

Frente a esto, incide en que los resultados de esta investigación ponen sobre la mesa que "si se quiere recuperar especies, hay que recuperar también los hábitats que necesitan", y recalca que la filosofía de la caza adaptativa reconoce la necesidad de mejorar el hábitat y con ello las condiciones para la que la tórtola se reproduzca y sobreviva

Para Fundación Artemisan, el estudio también recalca el "importante" papel que desempeñan los terrenos cinegéticos en la conservación de la biodiversidad, ya que la gran mayoría de los cotos realiza medidas de gestión que favorecen a las especies como la tórtola, principalmente aporte de agua y alimento.

Desde su punto de vista, esto reafirma la oportunidad para avanzar hacia un nuevo modelo de conservación de la especie: vincular las posibilidades futuras de aprovechamiento cinegético a la realización efectiva de mejoras de hábitat, "lo que permitiría convertir la caza en un incentivo para la conservación".

Entre las próximas líneas de investigación se plantea el estudio de tórtolas marcadas con dispositivos GPS. Según la organización cinegética, esto permitirá conocer sus movimientos y determinar qué recursos del paisaje son realmente determinantes para la especie.

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