Siete de cada cien adolescentes reconoce que se emborracha cada semana

Europa Press Sociedad
Actualizado: martes, 30 mayo 2006 22:30

MADRID, 30 May. (EUROPA PRESS) -

El 60 por ciento de los adolescentes españoles de entre 12 y 18 años consume bebidas alcohólicas y un siete por ciento lo hace de manera habitual y compulsiva. Aseguran beber alcohol porque "les gusta" y centran el consumo fundamentalmente en los fines de semana.

Un tercio de ellos reconoce que se ha emborrachado alguna vez y de ellos, la mitad asegura que menos de cinco veces al año. Sin embargo, un siete por ciento confiesa que lo hace más de cincuenta veces en doce meses (el promedio equivalente a una borrachera semanal). Estos son algunos de los datos que arroja un informe de la Fundación 'Alcohol y sociedad', elaborado durante cuatro años y que desvela muchos vericuetos en torno al consumo de bebidas alcohólicas por parte de este colectivo, de los que la mitad tienen el permiso de sus padres para beber.

El informe, elaborado sobre una muestra de más de 22.000 adolescentes, deja ver que el consumo de alcohol en los botellones, se ha consolidado como una nueva forma de ocio. De hecho, es el lugar en el que mayoritariamente los adolescentes se inician en el consumo de esta sustancia. Al contrario de lo que marcan los tópicos, no beben por sentirse presionados para ser admitidos en el grupo, ponerse al mismo nivel que sus amigos o ligar más -sólo un uno por ciento-.

De hecho, el 64 por ciento no da importancia al hecho en sí de beber sino que valoran especialmente el hecho de estar con sus amigos. Dicen que si beben es porque "les gusta". El 90 por ciento lo hace los fines de semana, imitando el modelo anglosajón.

El 34 por ciento de los encuestados asegura que se ha emborrachado alguna vez; la mitad de ellos menos de cinco veces al año. No obstante, una pequeña parte, siete de cada cien, confiesa emborracharse más de cincuenta veces en doce meses.

Del estudio se desprende además que el inicio del alcohol se produce entre los 13 y los 16 años en botellones o en celebraciones familiares como Navidad o alguna ocasión especial. Las bebidas de inicio son aparte de las propias del botellón, el cava o el champán seguido de la cerveza.

Aunque en total dicen beber un 61 por ciento de los chicos de entre 12 y 18 años, la proporción es desigual por tramos de edad.

Así, en el grupo de adolescentes de 14 y 15 años bebe un 57,4 por ciento del total; porcentaje que se eleva hasta el 78,5 si se trata de jóvenes de entre 16 y 18 años. En el grupo de 18 años confiesa beber el 87 por ciento.

En cualquier caso, los datos revelan una alta permisividad de la familia en torno al alcohol puesto que casi la mitad de los encuestados asegura que sus padres les dejan beber, aunque la tónica parece ser no hablar del tema. De hecho, sólo el 35 por ciento de los jóvenes dice que sus padres han abordado el asunto con ellos.

INFORMACIÓN EN LAS ESCUELAS

Igualmente se pone de manifiesto que en el colegio no se trata el tema suficientemente porque menos de la mitad de los chicos aseguraron haber recibido información al respecto en los tres meses anteriores a la entrevista.

Según explicó el director del estudio y catedrático de la Universidad Autónoma de Barcelona, Xabier Altarriba, es más efectivo a medio plazo generar límites internos que moverse desde límites externos normativos o restrictivos, aunque también son necesarios.

De hecho, los adolescentes demuestran una postura crítica respecto a la tolerancia al consumo por parte de nuestra cultura. "Una absoluta mayoría reclama controles más duros y medidas para prevenir el consumo inadecuado. La mayoría de los estudiantes aceptaría de buen grado las medidas restrictivas para menores y reclaman una mayor implicación y atención por parte de la sociedad adulta", dice el informe.

Como soluciones para frenar el consumo abusivo, el 48 por ciento de los jóvenes reclama formación sobre consumo responsable, el 45 por ciento información sobre el alcohol y sus efectos, el 43 por ciento medidas para reducir el abuso; el 35 por ciento una actitud menos permisiva por parte de los padres hacia el consumo de bebidas alcohólicas y un 32 por ciento más controles de la Policía.

En este contexto, el director de la Fundación Alcohol y Sociedad, Jaime Gil Robles, subrayó que un porcentaje significativo de adolescentes de entre 12 y 13 años estaría dispuesto a cambiar de comportamiento si tuvieran información veraz y fiable sobre las consecuencias de consumir alcohol.

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