ROMA 23 Oct. (EUROPA PRESS) -
El cardenal canadiense Gerald Cyprien Lacroix ha destacado la "ternura" que la Iglesia aplica en casi toda situación y respecto a todas las personas y ha expresado que se va del Sínodo de Obispos de la Familia que concluye este domingo "con mucha más esperanza" que cuando llegó.
"La Iglesia tiene la capacidad de ofrecer a las familias algo maravilloso", ha aseverado durante el tradicional briefing informativo en el Vaticano sobre los avances de la asamblea sinodal.
Lacroix ha detallado que su grupo lingüístico uno de los 13 círculos menores en los que se subdividía a los participantes del Sínodo ha pedido "que la preparación al matrimonio no sea cerca de la fecha del matrimonio, sino una preparación catecumenal". Además, ha precisado que "el trabajo sinodal no emana un texto legislativo" sino que pretende "presentar al Papa una reflexión" para que el pontífice ayude a seguir adelante.
Por otro lado, ha afirmado que el deber del Sínodo es caminar juntos, escuchar y sobre todo "experimentar la catolicidad de la Iglesia". Así, ha destacado que el deber pastoral de la Iglesia "es caminar con las familias y abrirse al plan que Dios presenta". "Hemos podido desarrollar nuestra labor, gracias a la escucha mutua de los testimonios y de la sabiduría de las familias", ha recalcado en este sentido.
Por su parte, el cardenal Peter Turkson, actual presidente del Pontificio Consejo para la Justicia y la Paz, ha detallado que han escuchado el primer borrador de la Relatio Finalis y que "es un intento de recoger los diferentes puntos de vista de los Padres".
En este sentido, ha afirmado "que faltan pocos detalles que modificar en el borrador porque la mayor parte del trabajo está hecha". El borrador final será votado este sábado y después entregado al pontífice.
Trukson ha incidido en que el Sínodo "se ha centrado en una institución muy humana: matrimonio y familia y cómo nos sostienen hoy para sobrevivir como sociedad".
Por otro lado, ha defendido que no puede pensar en el Sínodo "como un éxito en el contraste entre dos bloques" ya que "ha sido una sesión de educación". "Hemos sido educados a partir de la experiencia de la Iglesia en otros países", ha recalcado.
Por su parte, el obispo de Gand, Lucas Van Looy ha reiterado que el Sínodo "busca métodos de catecumenado para dirigirse hacia el matrimonio y seguir también después a los jóvenes esposos". Por ello ha destacado que "las familias tienen el deber de evangelizar junto a los obispos y pastores en la Iglesia".
Además, ha constatado que "aunque hay diferencias en la votación e ideas diversas" eso "no es un problema" porque "las diferencias son una gran riqueza". Finalmente, ha concluido que "el borrador de la Relatio Finalis trata de dar atención a las situaciones diversas de países y diversas culturas".