El Vaticano cierra un acuerdo "provisional" con China en la cuestión de designación de obispos

El Papa Francisco
VATICAN MEDIA - Archivo
Actualizado 22/09/2018 15:35:18 CET

ROMA, 22 (EUROPA PRESS)

El Vaticano ha cerrado un acuerdo "provisional" con China para definir una hoja de ruta en la cuestión de designación de obispos.

Según ha informado la oficina de prensa de la Santa Sede, el convenio es fruto de una reunión en Pekín entre el subsecretario para las Relaciones de la Santa Sede con los Estados, Monseñor Antoine Camilleri, y el viceministro de asuntos exteriores de la República Popular China, Wang Chao, que ha tenido lugar este 22 de septiembre en el marco de las negociaciones entre los dos Estados para solventar las cuestión de los nombramientos a nivel episcopal.

"El acuerdo provisional antes mencionado, que es el resultado de un gradual y recíproco acercamiento, viene estipulado después de un largo proceso de negociaciones ponderadas y prevé evaluaciones periódicas de su implementación", ha informado el Vaticano.

"Se trata de la nominación de los obispos, una cuestión de gran importancia para la vida de la Iglesia, y crea las condiciones para una colaboración bilateral más amplia. Se espera que este acuerdo favorezca un camino de diálogo fructífero y con visión de futuro para contribuir institucional y positivamente a la vida de la Iglesia Católica en China, para el bien del pueblo chino y la paz mundial", se agrega en el comunicado.

Por su parte, el portavoz del Vaticano Greg Burke ha señalado que el objetivo del acuerdo es "pastoral". "El objetivo del acuerdo no es político, sino pastoral, para permitir a los fieles tener obispos que están en comunión con Roma pero al mismo tiempo reconocidos por las autoridades chinas", ha comentado.

Además ha reiterado el carácter no definitivo del mismo. "Este no es el final del proceso. Es el inicio", ha determinado.

"Se ha basado en el diálogo y la escucha paciente por las dos partes, aún cuando los principales actores venían de posiciones muy distintas", ha valorado a su vez.

PRIMERAS CONSECUENCIAS DEL ACUERDO

El acuerdo ya ha tenido sus primeras consecuencias. El Santo Padre ha decidido readmitir a la plena comunión eclesial a los Obispos ordenados sin mandato pontificio. Se trata de Mons. Giuseppe Guo Jincai; Mons. Giuseppe Huang Bingzhang; Mons. Paolo Lei Shiyin; Mons. Giuseppe Liu Xinhong; Mons. Giuseppe Ma Yinglin; Mons. Giuseppe Yue Fusheng; Mons. Vincenzo Zhan Silu y Mons. Antonio Tu Shihua, O.F.M. (fallecido el 4 de enero de 2017, quien antes de morir había manifestado su deseo de ser reconciliado con la Sede Apostólica).

Con esta decisión según apunta el portal de noticias del Vaticano, VaticanNews, Francisco desea que "pueda iniciarse un nuevo recorrido, que permita superar las heridas del pasado realizando la plena comunión de todos los católicos chinos".

El Vaticano no ha especificado la modalidad en que se designarán los obispos cuando entre en vigor el acuerdo. Según informó la revista sobre información católica American, citando fuentes del Vaticano el convenio establecería que tanto China como la Santa Sede pudieran tener voz en el asunto, si bien se habría reconocido que el Papa debe tener la última palabra.

Esas mismas fuentes habrían afirmado que en cualquier caso se trataría de "un acuerdo provisional" que se revisará en varios años. Además, habrían manifestado que la Santa Sede reconocería que "no es un buen acuerdo" aunque sería el único posible en el contexto actual que pondría rumbo a una mejora del diálogo con la superpotencia asiática.

La cuestión del nombramiento de obispos en China es muy compleja. Desde la llegada al poder de los comunistas, que expulsaron al nuncio apostólico, China únicamente ha permitido el culto católico por medio de la Asociación Patriótica Comunista China. Un departamento leal al gobierno chino, que además rechaza la autoridad de la Santa Sede en el nombramiento de obispos y en el gobierno de la Iglesia.

Los obispos legítimos que permanecen fieles al Papa viven una situación cercana a la clandestinidad, permanentemente asediados por las autoridades comunistas. En la situación actual todo obispo reconocido por el gobierno chino debe ser miembro de la asociación patriótica, y muchos obispos nombrados por el Vaticano que no son reconocidos o aprobados por el gobierno chino han enfrentado persecución.

La rúbrica de esta resolución no sella el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre la Santa Sede y el Gobierno de Xi Jinping, rotas desde 1951, dos años después de la instauración del régimen comunista.

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