Actualizado 01/06/2018 15:39 CET

El Vaticano insta a condenar tajantemente los abusos físicos, sexuales o emocionales a menores en el deporte

Critica el individualismo, la corrupción y el dopaje y pide unos Juegos Olímpicos más inclusivos con más naciones no occidentales

MADRID, 1 Jun. (EUROPA PRESS) -

El Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida del Vaticano ha presentado este viernes 1 de junio el documento 'Dar lo mejor de uno mismo', sobre la perspectiva cristiana del deporte y la persona humana, en el que advierte de que los abusos de niños, ya sean físicos, sexuales o emocionales, por parte de sus entrenadores u otros adultos en el mundo del deporte son una "afrenta directa" a los jóvenes y "se deben condenar de manera tajante".

"Los derechos fundamentales para la libertad y una vida digna deben protegerse en el mundo del deporte. Esto afecta sobre todo a los pobres y débiles, especialmente a los niños, que tienen el derecho de ser protegidos en su integridad corporal", subraya el texto.

Respecto a los eventos deportivos a nivel mundial, como los Juegos Olímpicos, considera que, si estuvieran representados más países no occidentales, en lo relativo a la sede de los juegos, así como en el origen de los deportes practicados y en su representación en el COI, sería incluso más exitoso su organización y gestión siendo realmente un evento global y reunión lo mejor de cada país.

DESAFÍOS ACTUALES

El texto, que ofrece una visión del deporte "contraria" a la guerra, señala no obstante sus desafíos en la sociedad actual. En este sentido, advierte de que la gran importancia que tiene, para muchos, el deporte puede degradarse como vehículo de otros intereses: propósitos políticos y demostraciones de poder, búsqueda ciega del beneficio económico o auotafirmaciones nacionalistas.

"Los intereses, que han dejado de ser deportivos, para convertirse más bien en intereses políticos, económicos o mediáticos, comienzan a imperar en la dinámica del deporte e incluso en la experiencia de los mismos atletas", avisa.

Además, señala que espectadores y aficionados tienen también su parte de responsabilidad y deben mostrar respeto por el contrario y desaprobar el comportamiento antideportivo. "Cualquier clase de desprecio o violencia se debe condenar y los responsables del deporte deben hacer todo lo posible para luchar contra ellos. El deporte no puede descargar esta responsabilidad hacia otras instituciones", advierte.

El documento critica también el afán de padres y entrenadores de fabricar atletas para alcanzar el éxito y avisa de este tipo de "aberraciones" en la alta competición infantil. En esta línea, señala la obsesión de algunas atletas por perder peso, que les lleva a trastornos alimenticios por encima de la media de la población femenina.

Igualmente, subraya que del dopaje surgen una serie de problemas morales relacionados con los valores de salud y juego limpio y que degrada el cuerpo del atleta, que se convierte en un objeto para demostrar la eficacia médico-científica. "Es responsabilidad de la organizaciones internacionales crear reglas efectivas y condiciones básicas a nivel institucional que respalden y recompensen a los atletas individualmente por su responsabilizad y reduzcan cualquier incentivo para recurrir al dopaje", indica al tiempo que pide responsabilidad también en esta materia a medios de comunicación y estamentos políticos y financieros, así como a los espectadores.

SOBORNOS EN APUESTAS DEPORTIVAS Y PELEAS DE AFICIONADOS

Igualmente, alerta de que la corrupción puede arruinar el deporte, tanto en los eventos como en las políticas deportivas, y previene sobre los sobornos en apuestas deportivas y pide reglas para conseguir evitarlo.

El texto también apunta que las peleas entre aficionados violan el 'fair play' y alerta de la posibilidad de que los espectadores usen eventos deportivos para difundir mensajes racistas o extremistas. "Los equipos, las federaciones, las ligas, ya sean en las escuelas, a nivel elite o en deportes profesionales, tienen la responsabilidad de garantizar que el comportamiento del espectador respecte la dignidad de todas las personas que participan o asisten a eventos deportivos", indica.

El Vaticano señala en cualquier caso que la Iglesia está "genuinamente" interesada en el deporte como realidad humana contemporánea y siente la necesidad de hacer todo lo posible dentro de su ámbito de influencia para asegurar que el deporte se realice de forma humana y razonable.

PRESENCIA RESPONSABLE DE LA IGLESIA

Por ello, aboga por el diálogo con las diferentes organizaciones deportivas y sus órganos de gobierno, favoreciendo una presencia responsable de la Iglesia en este ámbito. También insiste en la necesidad de salir al encuentro y recuerda el uso de instalaciones de la iglesias para que los jóvenes practiquen deporte como instrumento de integración de diferentes comunidades, culturas y religiones.

Paralelamente, defiende la capacitad del deporte de educar en la humanización y aboga por un apostolado visible para los deportes, que ensalce esta práctica como una cultura de encuentro y paz, obra de misericordia e inclusión.

Recuerda también el papel de los padres como primeros educadores y les pide que los eventos deportivos celebrados en domingo, no sean excusa para no asistir a misa. Anima, a su vez, a los sacerdotes a tener un conocimiento razonable sobre las realidades y tendencias deportivas contemporáneas, y a vincular deporte y fe en las homilías cuando tenga sentido, ofreciendo en sus parroquias eventos deportivos, para jóvenes adultos y mayores.

NUEVOS LUGARES DEL DEPORTE

Además, señala la necesidad de adentrarse en los nuevos lugares del deporte, como el deporte callejero, pero con un diálogo activo con los medios de comunicación y también con los e-Sports, para evitar que este tipo de prácticas lleve a conductas individualistas.

A nivel profesional, señala que se debe desarrollar un plan pastoral adecuado para el acompañamiento de jugadores y atletas y mejorar las competencias de capellanes para eventos como los Juegos Olímpicos o la Copa del Mundo. En este ámbito, recalca la importancia del acompañamiento a atletas de elite para evitar que al final de su vida profesional experimenten vacío, depresión y caigan muchas veces en la dependencia del alcohol y las drogas.

PASTORAL DEL DEPORTE

Respecto a la planificación de una pastoral del deporte, defiende que ésta vea la belleza de esta práctica al servicio de la educación, para reconstruir el pacto educativo, al servicios de la humanidad, entendiendo la persona como una unidad de cuerpo, alma y espíritu, teniendo el juego como base y trabajando en equipo frente al individualismo, siendo inclusivo y ecológico,

"Este documento trata de mostrar como a través del deporte se puede experimentar la alegría, el encuentro con personas diferentes a ellos y la construcción de un sentido de comunidad y cómo el crecimiento en virtudes y en auto-trascendencia pueden enseñarnos también algo acerca de la persona humana y su destino", concluye.

   El texto conmpleto se puede consultar aquí

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