WWF insta a los franceses a no comer fresas españolas por los daños medioambientales de su cultivo

Actualizado 17/03/2007 20:00:04 CET

PARIS, 17 Mar. (EUROPA PRESS)

La ONG ecologista WWF-Francia emitió esta semana un mensaje "a los consumidores y a los distribuidores franceses" para informarles de que al comprar fresas españolas se está "avalando la destrucción del medio natural ibérico ya que el impacto de estos cultivos sobre el medio ambiente es catastrófico". En este sentido, se recomienda que, para "reducir el impacto ecológico, se consuman productos de estación y de proximidad".

Según WWF-Francia, el 95% de las fresas españolas se producen en torno al Parque Nacional de Doñana, Patrimonio de la Humanidad, que dicen cuenta con una "biodiversidad excepcional" y da cobijo a "la última población de linces".

Sin embargo, desde los años 80 los centros de producción se han multiplicado de forma anárquica y con ellos el uso masivo de productos químicos para la preparación del suelo, el cultivo sobre arena y bajo invernaderos, el consumo masivo de agua para el regadío, o la ocupación de terrenos de forma ilegal, lo que, según WWF supone un "atentado contra el medioambiente".

Así, señala que el 40% de las superficies se cultivan de forma ilegal e incluso hay más de un centenar de hectáreas en espacios protegidos. Además, el riego excesivo "ha reducido a la mitad los aportes de agua dulce en las marismas" lo que está provocando la "sequía de una de las zonas húmedas más destacables de la Unión Europea".

Por otra parte, añade en su comunicado WWF-Francia, la producción de fresas genera 4.500 toneladas de residuos plásticos al año y recurre al uso de bromuro de metil, un pesticida prohibido por la UE.

Este mensaje a los consumidores franceses viene motivado por el hecho de que más de la mitad de la producción anual de 330.000 toneladas de fresas, según datos de 2002, se destina a la exportación (185.000 toneladas), y Francia es, tras Alemania, el segundo país que más fresas adquiere, 42.000 toneladas al año.

Por ello, el responsable de Aguas Dulces de WWF-Francia, Cyrille Deshayes, defiende que "las grandes y medianas superficies se aprovisionen sólo de productores que tengan una autorización de explotación, pozos legales y estén comprometidos con un uso limitado de los pesticidas". No obstante, reconoce que ya hay "productores españoles comprometidos en esta vía" y añade, "es con ellos con los que hay que aprovisionarse".