BARCELONA, 12 Jul. (EUROPA PRESS) -
La Dirección General de Protección Civil de la Generalitat ha lanzado su primera campaña institucional dirigida a los 70 municipios costeros catalanes para sensibilizar a los bañistas del significado de las banderas (roja, amarilla y verde) porque han detectado que no los conocen e incumplen sus indicaciones.
En rueda de prensa, el director general de Protección Civil, Manel Pardo, ha explicado que el objetivo de esta campaña, en la que se repartirán 10.000 carteles en seis idiomas con la información de que la bandera roja prohíbe el baño, la amarilla pide precaución y la verde indica que hay seguridad para bañarse, es "incidir más en el significado de la bandera porque aún no se tiene asumido".
"Tenemos este problema", ha admitido Pardo, que ha destacado que se trata de la primera campaña de la Generalitat para incidir en la seguridad en las 366 playas y 78 pequeñas calas de toda Cataluña y que costará cerca de 10.000 euros.
Actualmente, según una clasificación del año 1972 que tiene en cuenta la cifra de población que cabe en una playa para determinar el grado de peligrosidad, en Cataluña hay 170 playas con riesgo alto, 141 medio y 85 bajo.
En 2011 murieron en las playas catalanas 15 personas, según cifras de Protección Civil, y este año han muerto cuatro, además de dos bañistas que estaban en rieras, y según Pardo en los últimos años las intervenciones en la playa han ido creciendo.
Por el momento, las multas a bañistas que se salten la bandera roja depende de cada ayuntamiento, que ya están aplicando municipios como Vandellòs, Salou (Tarragona), Sitges (Barcelona) y Lloret de Mar (Girona), aunque Pardo ha dejado abierto a que el nuevo decreto que están preparando sobre seguridad en las playas pueda contemplar sanciones.
El director de Protección Civil ha recordado que, en cualquier caso, si la Generalitat participa en un rescate en el mar por alguien que ha saltado una bandera, la actuación de emergencia se cobrará como se hace en otro tipo de rescates.
FUTURO DECRETO.
Para preparar el contenido de esta futura normativa, se han creado un grupo de trabajo con todos los agentes implicados, que ha elaborado un listado de medidas de seguridad recomendadas para que sigan los ayuntamientos de los municipios costeros, que una vez aprobado, podrían llegar a ser de obligado cumplimiento.
Para las playas de riesgo alto aconsejan que haya un supervisor, un socorrista en cada punto de vigilancia, un socorrista y un patrón en cada embarcación y un socorrista de atención sanitaria por cada dos puntos de vigilancia, además de que el equipo humano debe ser mayor de edad, tener titulación, ir uniformado y tener un equipo mínimo.
Estas playas deben tener un punto de vigilancia cada 400 metros, y en las de riesgo medio, cada 800, y en las playas de alto riesgo también se considera necesario un lugar de socorro y primeros auxilios, entre otras recomendaciones sobre las embarcaciones, los vehículos y la información sobre la playa.