El turismo en España puede crecer este año menos que el PIB por primera vez desde 2009

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MATT CARDY/GETTY - Archivo
Publicado 25/09/2018 15:08:48CET

Apunta que la pérdida de visitantes es "relativamente modesta" y en el segmento bajo coste

MADRID, 25 Sep. (EUROPA PRESS) -

Una prolongación en los próximos meses de la tendencia de desaceleración del turismo no residente hacia España, que supone el 60% de la actividad del sector, podría conducir a que 2018 sea el primer año desde 2009 en que el crecimiento de la industria turística en nuestro país sea inferior al del PIB, según ha advertido el Banco de España en su informe trimestral de la economía.

En el binomio 2016-2017, los flujos del turismo receptor de la economía española fueron elevados (+8,7% en llegadas y +12,4% en el gasto realizado). De enero a julio, últimos datos disponibles, las llegadas han aumentado solo un 0,3% y un 3% el gasto, en comparación con el mismo periodo de 2017.

El 'lobby' turístico Exceltur, que reúne a una treintena de empresas turísticas, rebajó ayer de nuevo sus previsiones anuales para el sector para un crecimiento del 2%, frente al 2,6% estimado anteriormente, por primera vez por debajo del crecimiento previsto para el conjunto de la economía española, que prevé acabar el año con crecimientos en el entorno del 2,7%.

El director general de Economía y Estadística del Banco de España, Óscar Arce, ha reconocido hoy, durante la presentación del citado informe, que las cifras que reportan los últimos indicadores turísticos son "un poquito peores" de lo anticipado durante los últimos meses.

"En el sector turístico estamos viendo una caída en el número de visitantes que achacamos a varios factores, fundamentalmente por la recuperación relativamente vigorosa de algunos destinos competidores de cuña mediterránea que por problemas seguridad había dejado de ser lugares atractivos, fundamentalmente Egipto y Turquía", ha afirmado Arce.

PÉRDIDA RELATIVAMENTE MODESTA.

Arce explica así la recuperación de turistas procedentes de Reino Unido y Alemania hacia estos destinos, frente a los descensos en España, a lo que se añade la "fuerte inflación de la lira turca" que convierte a Turquía en este momento en un "destino atractivo".

"Estamos perdiendo visitantes que habíamos ganado antes por un motivo de inseguridad", ha señalado, aunque ha apuntado que "la pérdida de visitantes es relativamente modesta".

De hecho, ha afirmado que los ingresos por turista están evolucionando comparativamente mejor que el número de turistas internacionales llegados a España. "Los turistas que perdemos en promedio son bastante menos que los que estamos reteniendo", ha señalado.

Arce ha señalado que esta tendencia refleja un "matiz positivo importante" y es que los turistas que han dejado de venir son los que menos gastan, lo que no quiere decir "que vayamos a turismo de lujo, pero es una nota positiva a subrayar".

En los dos primeros trimestres del año, el alza del precio del petróleo y la apreciación del euro encareció los costes de transporte y la renta disponible de los países emisores de visitantes hacia España se redujo, ligada a la ralentización de la actividad en la eurozona.

En los siete primeros meses del año, las caídas de turistas alemanes (+5,8%), británicos (-2,8%) y franceses (-1,7%), se contraponen con los aumentos en llegadas a Turquía desde estos mismos mercados (+20,5%, +37% y +24,1%, respectivamente).

CAÍDA MÁS ACUSADA EN EL BAJO COSTE.

Según desgrana el informe, que dedica un apartado a la desaceleración del turismo en este año, la ralentización en las entradas de viajeros extranjeros ha sido "algo más intensa" que la observada en el caso del gasto medio por turista, lo que parece sugerir "la existencia de un cierto efecto composición".

Con este efecto, "el segmento de bajo coste habría sufrido un debilitamiento relativo frente a las modalidades de precios más elevados, reflejando quizá que la recuperación de otros destinos mediterráneos ha recaído principalmente sobre las variedades más barajas de la actividad turística".

En todo caso, el banco emisor apunta que la tendencia a crecimientos más elevados del gasto medio por turista, que viene observando desde el último decenio, con una ganancia del peso relativo de las estancias en hoteles de gama alta frente a los de gama baja.

¿HACIA UN TURISMO DE CALIDAD?.

No obstante, esta tendencia hacia un turismo de mayor calidad podría formar parte de la respuesta de los empresarios hoteleros ante la saturación de algunos destinos de costa y a fenómenos derivados de las plataformas digitales que compiten por atraer visitantes más sensibles a los precios.

A pesar de que la desaceleración experimentada este año ha frenado la senda alcista del turismo, la participación de la actividad turística en el PIB asciende en términos nominales al 4%, medido en exportaciones, y el superávit del sector es estable (2,9% del producto interior bruto).

"La relevancia del sector, en un entorno muy competitivo, subraya la importancia de una continua adaptación a las tendencias del mercado, orientada, en particular, a mejora la oferta de servicios de alto valor añadido, al objeto de incrementar de manera sostenida los ingresos por visitante, algo especialmente necesario en un contexto en el que la saturación de algunos destinos limita el crecimiento del número total de visitantes", concluye el informe.