SANTA CRUZ DE TENERIFE 14 Nov. (EUROPA PRESS) -
El aeropuerto de Tenerife Sur ha instalado nueve desfibriladores en su terminal, una medida que además de incrementar el alcance de los servicios sanitarios actualmente disponibles, supondrá una garantía de asistencia rápida y vital para cualquier pasajero, trabajador o usuario que pudiera sufrir una parada cardiaca repentina (PCR), incluida una de sus principales causas como la fibrilación ventricular.
Las columnas de 'rescate cardíaco' (en las que están estos desfibriladores) se encuentran en zonas visibles y debidamente señalizadas, y permiten no sólo realizar maniobras de soporte vital básico, sino que constituyen los primeros eslabones de la cadena de supervivencia hasta que lleguen los servicios médicos de urgencia.
Al extraer el desfibrilador de la columna de "rescate cardíaco" se activa automáticamente una señal de alarma que avisa, de manera simultánea, al centro de coordinación y al servicio médico del aeropuerto, que se desplazará al punto requerido para prestar asistencia en el menor tiempo posible.
En un primer momento, una vez colocado sobre la víctima, cada desfibrilador determina, mediante un análisis del ritmo cardiaco, la necesidad o no de aplicar una descarga mientras guía al personal que lo usa, indicándole los pasos a seguir.
Para la puesta en marcha de este servicio, el Aeropuerto de Tenerife Sur además de la inversión en la instalación y mantenimiento de los nueve puntos de rescate cardíaco en la terminal, ha provisto de formación a los colectivos de personas que desarrollan su labor en el recinto aeroportuario.
FORMACIÓN DE EMPLEADOS.
El uso de los desfibriladores está limitado al personal sanitario y al no sanitario debidamente cualificado y acreditado por la Escuela de Servicios Socio Sanitarios de Canarias (ESSSCAN), según marca el Decreto del Gobierno de Canarias 225/2005.
Por ello, el Aeropuerto ha impartido cursos de formación a los grupos de empleados más relacionados con el trato a pasajeros y usuarios, para adquirir los conocimientos teóricos y prácticos necesarios para la correcta aplicación de los desfibriladores.
Estos trabajadores (personal de Aena y de empresas que desarrollan su labor en el aeródromo) pertenecen a numerosos departamentos, y gracias a este curso están capacitados para atender una emergencia en cualquier punto de la terminal.