Hotel The Mark en Nueva York (Estados Unidos)- THE MARK
MADRID 7 Sep. (EUROPA PRESS) -
Nueva York en septiembre no es simplemente un destino; es un lugar magnético donde el asfalto de Manhattan se transforma en la pasarela más influyente del globo. Mientras el verano se desvanece, la ciudad se prepara para la New York Fashion Week (NYFW), una cita que exige no solo presencia, sino una estrategia de viaje a la altura de la alta costura.
Vivir la semana de la moda neoyorquina desde una posición privilegiada requiere equilibrar la inteligencia en los desplazamientos con la exigencia en el alojamiento. La combinación del vuelo directo que conecta Barcelona con la Gran Manzana y la hospitalidad de The Mark en el Upper East Side perfilan la fórmula definitiva para conquistar el evento más relevante del calendario de la moda.
Y es que el verdadero privilegio del lujo contemporáneo reside en optimizar el tiempo y garantizar el máximo confort durante el trayecto. El itinerario comienza en el Aeropuerto de Barcelona-El Prat, desde donde la aerolínea Level opera la ruta directa hacia el JFK de Nueva York.
Volar sin conexiones intermedias es el mejor aliado contra el jet lag para el público de la moda, permitiendo aterrizar con la energía adecuada y el rostro descansado para las primeras citas de la agenda.

A través de la campaña 'Back to Skies', con plazas limitadas para reservas realizadas antes del 23 de septiembre, la compañía ofrece tarifas a partir de 179 euros para conectar ambas metrópolis, abriendo la puerta a un concepto 'smart luxury' que optimiza el gasto logístico para invertirlo directamente en la vivencia del destino.
Entre el 8 y el 15 de septiembre, las colecciones Primavera/Verano toman Manhattan en un despliegue de más de 70 desfiles. Aunque la agenda oficial arranca formalmente a mitad de semana, los días previos concentran la mayor efervescencia de street style e hitos urbanos, con puntos clave como Spring Studios en Tribeca y el icónico marco arquitectónico del Rockefeller Center reuniendo a fotógrafos y creativos internacionales.

Para capear el ritmo de las presentaciones y el impacto visual de las calles, la estancia exige un refugio exclusivo. Ubicado en la esquina de Madison Avenue con la calle 77, el icónico hotel The Mark se alza como el sanctasanctórum de la moda en el Upper East Side.
Diseñado por Jacques Grange, el establecimiento alberga 153 habitaciones y suites decoradas bajo una sofisticada línea art déco, destacando la cotizada Penthouse Collection: un gran ático de 930 metros cuadrados con terraza privada que figura como el de mayor superficie de Estados Unidos.
La relevancia cultural del hotel queda respaldada por el concepto 'Met at The Mark', espacio donde durante más de diez años se han preparado celebridades e íconos de la industria antes de desfilar por la alfombra roja del Metropolitan Museum of Art, desde Anna Wintour hasta Simon Jacquemus.
El estilo de vida dentro de sus instalaciones se completa con la propuesta gastronómica del chef Jean-Georges Vongerichten, los tratamientos de cuidado facial de la firma Barbara Sturm y el acceso preferencial al servicio de personal shopping en Bergdorf Goodman.