SANTANDER, 28 Dic. (EUROPA PRESS) -
La Asociación de Turismo Rural de Cantabria ha pedido que "no se escatimen esfuerzos" para acabar "cuanto antes" los incendios que están asolando la región, una "catástrofe" con consecuencias "muy graves" para la región y también para su sector de actividad.
En un comunicado, la asociación defiende que "es momento de luchar sin descanso para acabar con el fuego antes de que este acabe con Cantabria" pero, añade, "cuando todo pase, no debemos olvidar lo sucedido". En este sentido, exige "investigar a fondo los hechos, identificar a los culpables y hacer que cumplan sus penas sin dilación y con ejemplaridad".
La asociación pone de relieve que los incendios están destruyendo nuestro patrimonio natural, uno de los "principales activos" de Cantabria.
"Aunque las condiciones climatológicas no sean favorables, es imprescindible pedir toda la ayuda necesaria para impedir que se sigan destruyendo hectáreas de bosque y, más importante, evitar que el fuego llegue a ninguna población, como ayer estuvo a punto de ocurrir", señala.
Una situación que, lamenta, "se traduce en pérdida de riqueza para Cantabria", por lo que confía "en que los focos no sigan creciendo y este drama termine cuanto antes".
La Asociación recuerda que representa a casi 300 establecimientos "legales" de turismo rural, que dependen "en gran medida" del entorno natural. "Nuestros clientes vienen a Cantabria atraídos por este tipo de turismo que les ayuda a alejarse del estrés cotidiano, pero también por la belleza del paisaje, por el entorno y por las muchas actividades de turismo activo que ofrecemos en las distintas comarcas de la región", señala.
A su juicio, "no debemos permitir que un puñado de personas que destruyen nuestros bosques (ya sea porque son enfermos o por intereses económicos) queden impunes. Cuando todo pase, también será el momento de analizar y trabajar en medidas de prevención para intentar que algo así no vuelva a suceder", recalca.
Por último, la Asociación de Turismo Rural agrade la labor de todos los profesionales que "están trabajando sin descanso" para sofocar el fuego, así como la ayuda del Ejército y la de los voluntarios.