El Patio Gastro Bar en El Grifo Hotel- EL GRIFO HOTEL
MADRID 8 May. (EUROPA PRESS) -
Lanzarote es una isla que se siente con los cinco sentidos, y pocos lugares logran capturar su esencia como el hotel propiedad de la bodega más antigua de las Islas Canarias.
Tras celebrar su 250 aniversario en 2025, esta institución del vino ha consolidado su propuesta de hospitalidad al transformar una antigua casa familiar en un pilar del enoturismo: El Grifo Hotel.
Situado en el emblemático Caserío de Mozaga --un edificio catalogado como Patrimonio Histórico--, el hotel no solo ofrece descanso en sus 12 habitaciones de encanto tradicional, sino que ahora invita a locales y viajeros a una nueva experiencia sensorial.
Se trata de El Patio Gastro Bar, un espacio diseñado bajo la premisa de 'menos es más', donde el producto local es el protagonista absoluto. Entre los maridajes destacados están Jamón ibérico cortado a cuchillo con el elegante Brut Nature Reserva, la tabla de quesos canarios con mermelada de higo, acompañados por el carácter del vino Lías y el carpaccio de picaña curada y setas, en armonía perfecta con el tinto Ariana.

UN ENTORNO CON HISTORIA
El corazón de esta propuesta es su patio central, un escenario donde la vida transcurre sin prisa. Este rincón gastronómico, abierto todos los días de 12:00 a 14:00 horas, permite disfrutar de los vinos de El Grifo en un entorno que respira la viticultura heroica de La Geria.
Es el punto de encuentro ideal para quienes buscan autenticidad, ya sea alojándose en el hotel o simplemente acercándose para disfrutar de un aperitivo de alta calidad al aire libre.
Sin olvidar que quienes deseen una inmersión gastronómica más profunda la encuentran en el restaurante El Grifo Mozaga, también abierto al público en general, de martes a sábado a partir de las 18.00 horas. A partir de ingredientes próximos y frescos, domina la cocina canaria que se convierte en una experiencia altamente creativa y sensorial que encuentra en los vinos de la bodega más antigua de las Islas Canarias la armonía perfecta.
Un destino indispensable para comprender por qué el vino de Lanzarote es único en el mundo: una mezcla de valentía, suelo volcánico y tradición bicentenaria.