MADRID, 4 Mar. (EUROPA PRESS) -
El próximo domingo a partir de las 22:15 horas, MEGA estrena dos capítulos de Las normas de la Biblia una serie de documentales que se centra en un grupo de preceptos de la Biblia dentro del contexto fascinante de la antigüedad.
Sabemos que la Biblia contiene los Diez Mandamientos, pero, en realidad, hay más de 700 normas en ella. Regulan todos los aspectos de la vida humana, como la comida, el sexo, el trabajo, el castigo y, lo que es más importante, nos abren una ventana desconocida al mundo antiguo y su funcionamiento, desde los faraones egipcios hasta las legiones romanas.
Por ejemplo, el mandato de "abrirás siempre las puertas de tu casa a desconocidos" nos descubre que alojarse en un hogar extraño era fundamental para poder viajar hace 2.000 años. Y gracias a la regla de "no comerás cerdo" sabemos que la triquinosis pudo causar estragos en tiempos de Mesopotamia.
Se trata de normas insólitas, intrigantes y reveladoras que esta nueva serie expone de manera instructiva y sorprendente para hacernos comprender la historia.
CAPÍTULO 1 EL SEXO
El sexo es una de las materias centrales para el reglamento de la Biblia. En este episodio descubriremos las normas más sorprendentes, como la que impedía a la mujer agarrar de los genitales a un hombre para defender a su marido en una pelea. Si la incumplía, se le cortaba la mano. Hoy en día esto suena monstruoso, pero una vez empezamos a comprender el mundo en el que aquella ley se dictó, analizando todo desde las estatuas griegas hasta las tasas de mortalidad, tendremos una nueva visión de cómo eran las relaciones sexuales hace 3.000 años.
CAPÍTULO 2. LA MALDICIÓN
En este episodio exploramos las formas en las que los antiguos trataron de dominar las fuerzas oscuras en sus vidas. Los mandamientos de la Biblia prohíben maldecir a los padres, consultar a brujos, romper promesas o incluso vestir prendas de composición mixta. Estas reglas suponen una plataforma de lanzamiento para el análisis profundo del modo de pensar de pueblos que habitaban la Tierra hace miles de años.
CAPÍTULO 3. LA GUERRA
Las normas de la Biblia prohibían al ejército israelita talar árboles en ciudades enemigas. "Es esto la prueba de un movimiento ecologista de 3.000 años de antigüedad, o esconde algo más? Una pista: tiene que ver con las aceitunas. Analizando los preceptos sobre la guerra, este episodio saca a la luz un paisaje sangriento de conquista divina y castigo implacable. Además, te sorprenderá cómo una norma aparentemente simple revela la manera en que los países hacían la guerra - y la paz.
CAPÍTULO 4. EL VICIO EN LA ANTIGÜEDAD
El uso y abuso de bebidas alcohólicas se remonta a los tiempos más lejanos. Por eso no extraña que la Biblia tenga mucho que decir sobre este tema. Sin embargo, en el mundo antiguo, el vino y los licores desempeñaban una función diferente a la de la actualidad: podían ser a la vez medicina y milagro, pecado y salvación. En este episodio, las normas nos proporcionan un mar de información sobre la importancia del vino y los peligros del libertinaje. Si crees que los vampiros son los únicos que beben sangre humana, es hora de emprender un viaje al mundo antiguo.
5. FALSOS PROFETAS
Sorprende la gran cantidad de reglas de la Biblia sobre la idolatría que aún hoy suenan actuales. En este episodio nos sumergimos en un mundo de dioses cuyos adoradores deben alimentarlos, vestirlos y cuidarlos. Este es solo el comienzo de un viaje que nos lanzará al espacio exterior para explorar cómo se puede orar cuando se está lejos de la Tierra. Para todo el que alguna vez haya rezado a Dios por el resultado de un partido de fútbol, esta investigación sobre las normas de la Biblia es una cita ineludible.
6. LA ESCLAVITUD EN LA ANTIGÜEDAD
La esclavitud era una triste realidad en el mundo antiguo, como queda patente con los preceptos de la Biblia. En Roma, Grecia, Egipto o Israel hubo seres humanos que vivieron sometidos a otros, y las leyes de la época que regulaban esta práctica no dejan indiferente. Algunos esclavos podían ser liberados automáticamente después de seis años, mientras que otros parecían preferir una vida sumisa. Además, una sorprendente regla de la Biblia no permitía a los amos salir a la caza de siervos huidos. Seguimos el rastro de las cadenas hasta llegar a un mundo en el que la libertad parecía algo muy diferente a lo que conocemos.