Actualizado 18/05/2022 19:02

No hay evidencias de que los microplásticos encontrados en los pulmones de humanos provengan de las mascarillas

Archivo - Una farmacéutica enseña a un cliente un paquete de mascarillas en la farmacia situada en la calle Tucán, 7, en el distrito de Carabanchel, Madrid (España), a 11 de noviembre de 2020.
Archivo - Una farmacéutica enseña a un cliente un paquete de mascarillas en la farmacia situada en la calle Tucán, 7, en el distrito de Carabanchel, Madrid (España), a 11 de noviembre de 2020. - Jesús Hellín - Europa Press - Archivo

MADRID, 9 May. (Verificat / EUROPA PRESS) -

Una publicación asegura que científicos de la Universidad de Hull (Reino Unido) han encontrado microplásticos en los pulmones humanos provenientes de las mascarillas, aunque lo cierto es que el estudio no evaluaba el uso de las mascarillas y que el muestreo se aprobó casi una década antes del estallido de la pandemia.

EL MENSAJE QUE ESTAMOS VERIFICANDO

Microplásticos de las mascarillas hallados en los pulmones de varios pacientes en Gran Bretaña.

CONCLUSIÓN

Es ENGAÑOSO, según una verificación llevada a cabo por Verificat.

JUSTIFICACIÓN

Los microplásticos son partículas de plástico de entre 1 µm y 5 mm, tal y como explica el propio estudio de la Universidad de Hull. Están presentes en todos los compartimentos ambientales: desde agua dulce y marina hasta el suelo, pasando por los alimentos, el agua potable y el aire.

El estudio analiza muestras de tejido pulmonar humano provenientes de procedimientos quirúrgicos de donantes vivos y lo hace a través de la espectroscopia, un método basado en detectar la absorción o la emisión de radiación electromagnética por parte de una sustancia que queremos estudiar-- en este caso, el microplástico presente en las muestras.

La investigación identificó microplásticos en once de las 13 muestras analizadas. Los más abundantes fueron el polipropileno o PP (23%), el tereftalato de polietileno o PET (18%) y la resina (15%). Sí que es cierto que el polietileno (PE) y el polipropileno se emplean en la fabricación de mascarillas, este último en concreto en los filtros respiratorios, tal y como indica en una revisión la Real Sociedad de Química.

Sin embargo, el estudio no habla en ningún momento del origen de los microplásticos encontrados, ni se refiere a que estos puedan haber provenido de las mascarillas. De hecho, aunque la investigación se ha publicado en marzo de 2022, la muestra sobre la que versa el texto "se llevó a cabo antes de la pandemia, cuando las mascarillas no eran un problema", ha explicado a Verificat una responsable de prensa de la universidad. Concretamente, el muestreo fue aprobado en 2012, como indica un documento del Comité de Ética de la Investigación del NHS y de la Autoridad de Investigación Sanitaria británica.

La portavoz ha subrayado que "este estudio no se basaba en los microplásticos y el uso de mascarillas". O lo que es lo mismo, "la investigación de la doctora Sadofsky no incluyó el uso de mascarillas faciales".

¿CÓMO SE EVALÚAN LOS RIESGOS DE LAS MASCARILLAS?

No se ha establecido una relación entre las mascarillas y los microplásticos, si bien hoy en día existen muy pocos estudios que evalúen los riesgos potenciales para los humanos en lo que concierne a su uso prolongado.

Uno de ellos, publicado en la revista 'Environment International' en septiembre de 2021, analizó por primera vez el contenido en diferentes tipos de mascarillas de ésteres organofosforados (OPE), es decir, productos químicos ampliamente utilizados como plastificantes y retardantes de llama.

Los investigadores bombearon aire a maniquíes simulando el uso durante cuatro u ocho horas del uso de la mascarilla y después comprobaron si en el aire respirado estaban estos elementos. "En todas las mascarillas encontramos este tipo de compuestos en mayor o menor nivel", ha explicado a Verificat Ethel Eljarrat, autora principal del estudio e investigadora científica del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA-CSIC). En concreto, vieron "que el 10% (...) [de los aditivos químicos de la] mascarilla los estábamos respirando durante el uso de la mascarilla". Sin embargo, la evaluación de los niveles de exposición llevó a la conclusión de que "estaban bastante por debajo" de los límites de exposición diaria que establece la Agencia de Protección Ambiental de EEUU (EPA) a partir de los cuales "podría haber un riesgo".

Las mascarillas pasan por un proceso exhaustivo de evaluación de riesgos para "determinar los peligros y, por tanto, las acciones que se llevan a término para eliminar o minimizar estos peligros", según explica el Ministerio de Consumo. Esta evaluación "debería tener en cuenta el uso previsto de la máscara higiénica durante un número recomendado de horas y que el contacto es muy estrecho con la piel y las mucosas, además de tener en cuenta el rango de edad de la población más vulnerable que podría utilizar el producto".

El organismo indica que "para fabricar y comercializar mascarillas higiénicas, es necesario cumplir con la legislación aplicable" y que "el operador económico que figure en el etiquetado tiene la responsabilidad sobre el producto y debe garantizar que cumple todos los requisitos aplicables (seguridad, diseño, materiales y ensayos realizados por un laboratorio, etiquetado, etc.)".

MICROPLÁSTICOS EN LA COMIDA Y EL AIRE

"Las vías de exposición humanas" a los microplásticos "son muchas y establecer un nexo directo con el uso de las mascarillas es mucho predecir", ha remarcado a Verificat Eljarat. "Nosotros estamos expuestos a este tipo de plastificantes por todo lo que comemos y bebemos, porque están presentes en las bebidas y en los alimentos, y también por el aire que respiramos, sobre todo en ambientes interiores", ha indicado la experta: "El uso de mascarillas, por sí solo no nos provocaría un efecto nocivo, pero (...) es una vía de entrada adicional a las que ya tenemos habitualmente".

La Universidad de Hull habla sobre cómo "los ciudadanos están expuestos a concentraciones más elevadas de microplásticos en sus hogares o zonas exteriores de gran actividad humana y esto provoca una exposición humana omnipresente e inevitable", un tema que genera una creciente preocupación en cuanto a los peligros asociados a la ingesta, el contacto dérmico y la inhalación de microplásticos.

Un estudio publicado en marzo de 2022 encontró por primera vez microplásticos en sangre humana. Incide en que los resultados obtenidos apoyan "la hipótesis de que la exposición humana a partículas de plástico provoca la absorción de partículas en el torrente sanguíneo" y plantea la pregunta de si estas exposiciones pueden afectar a la regulación inmune o la predisposición a enfermedades con una base inmunológica.

Aunque las mascarillas no sean tóxicas por sí solas, habría que evaluar el conjunto de factores a los que estamos expuestos. Es importante no sobrepasar el uso recomendado ya que esto puede provocar la posible aparición de lesiones cutáneas, dermatitis irritativa o empeoramiento del acné, según la Organización Mundial de la Salud (OMS): una investigación que analizó las consecuencias del uso prolongado de mascarillas en sanitarios durante la pandemia observó que las quirúrgicas han causado efectos adversos como dolores de cabeza, erupciones, acné, deterioro de la piel y deterioro de la cognición (el CO2 exhalado se acumula entre la mascarilla y la cara, y el aumento de los niveles de este causan confusión, deterioro de la cognición y desorientación) en la mayoría de los encuestados.

Las recomendaciones que publicó la OMS a finales de 2020 sobre cómo usar las mascarillas se pueden resumir en lavarse las manos cada vez que se tenga que tocar la mascarilla, comprobar que cubre la nariz, la boca y el mentón, guardarla en una bolsa de plástico limpia cuando una se la quite, si es de tela lavarla todos los días y si es una mascarilla médica, tirarla a un cubo de basura. Además, no utilizar mascarillas con válvulas.

FUENTES

- Science Direct (I) (II) (III) (IV) (V) (VI) (VII)

- Documento del Comité de Ética de la Investigación del NHS y de la Autoridad de Investigación Sanitaria británica (I

- ICIQ Virtual Lab (I)

- Sociedad Real de Química de Reino Unido (I)

- Biblioteca Nacional de Medicina de EEUU (I

- Departamento de Agricultura de EEUU (I

- Agencia de Protección del Medioambiente de EEUU (I

- OMS (I) (II

- BOE (I)

- Ministerio de Consumo (I)

- ClinMed (I)  

Esta verificación se publicó originalmente en Verificat. Si os llegan mensajes que os parecen dudosos, podéis reenviárnoslos al 666 908 353 y el equipo de Verificat lo verificará.

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