Un maliense entrega en la Subdelegación del Gobierno en Cáceres más de 139.000 firmas para anular su orden de expulsión

 

Un maliense entrega en la Subdelegación del Gobierno en Cáceres más de 139.000 firmas para anular su orden de expulsión

Entrega firmas en Cáceres
EUROPA PRESS
Publicado 27/06/2017 13:51:39CET

   CÁCERES, 27 Jun. (EUROPA PRESS) -

   El joven Moumine Kone, de 34 años, natural de Mali y vecino de Cáceres desde hace ocho años, ha entregado este martes, día 27, en la Subdelegación del Gobierno en Cáceres más de 139.500 firmas recopiladas a través de la plataforma online de peticiones Change.org para solicitar la paralización de la orden de expulsión de España, de la que le informaron el pasado 8 de junio.

   Junto a las firmas, su abogado, Antonio Luis Díez, ha registrado un recurso de reposición dirigido a la Comisión Interministerial de Asilo y Refugio, cuya respuesta se dará en un plazo de cuatro días, aunque si este recurso no prospera, presentará un recurso contencioso administrativo ante la Audiencia Nacional.

   Moumine o Mou, como es conocido en Cáceres, huyó en 2007 en patera a Canaria por la "falta de seguridad y la falta de oportunidades" en su país y, por ende, "para mejorar su vida". Primero estuvo en Madrid y, desde 2008, vive en Cáceres, en el que tiene sus amigos y su familia, además dentro de unos meses será padre.

   En 2009 le detuvieron al no tener documentación, y le interpusieron una orden de expulsión del país. Sin embargo, en 2012, Mou solicitó el asilo político, por lo que la orden de expulsión quedó paralizada hasta el 8 de junio, cuando el Ministerio del Interior le denegó el citado asilo.

   Según recoge Moumine en la petición, cuando estaba trabajando, le llamaron de comisaría para que fuera a recoger una vez más su tarjeta de renovación pero cuando llegó, según manifiesta, le dijeron que estaba detenido porque el Ministerio de Interior le había denegado el asilo.

   Asimismo, ha explicado que al quitarle los papeles, "obligaron" a su empresa a darle de baja. Por ello, lamenta que, "de un día para otro", le dejaron indocumentado, sin trabajo y con una orden para abandonar el país en unos días.

   No obstante, este martes, antes de la entrega de firmas, ha asegurado a los medios de comunicación que, si se soluciona esta situación, "tiene oferta de empleo en donde estaba trabajando".

RAZÓN PARA EXPULSARLO

   Para Moumine, la "única" razón en la que se basa el Ministerio de Interior para expulsarlo es en un informe de 2014 del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) que recoge que Mali es un país "seguro". Sin embargo, como ha señalado Moumine, él no ha pedido asilo en 2014 sino en 2012, aunque no ha sido hasta 2017 cuando le han contestado".

   Por su parte, su abogado ha dicho que el procedimiento había caducado, ya que indica que la Administración tenía seis meses para responder la solicitud de asilo político, sin embargo, ha añadido Díez, "han tardado cinco años".

   "Debido a la dejadez de la Administración, Mou ha ido afianzándose más en ese arraigo social en Cáceres en todos los aspectos", ha recalcado su abogado, pues cabe destacar que estudió en la Universidad Popular de Cáceres, aprendió español, hizo varios cursos de formación profesional, y desde 2014 ha trabajado en varias empresas como cocinero, en seguridad o cuidando personas mayores.

   Además, como ha manifestado Díez, "se basan en un informe obsoleto pues hay informes posteriores como el del secretario general de Naciones Unidas del 2016, en la que asegura que en Mali hay un conflicto bélico", al tiempo que ha defendido que "como mínimo merece esa protección internacional".

   Igualmente, ha resaltado que Mou, dentro de su país, por una cuestión aconfesional y por no participar en los ritos religiosos de la religión musulmana, "su comunidad lo apartó, no le hablaban, no le daban de comer e incluso la persona que lo protegía lo vendió como esclavo".

   "Entendemos que esa es una cuestión que está perfectamente recogida en todos los convenios y tratados internacionales y que es digna de protección", ha reiterado Díez.

   Asimismo, cabe destacar que Moumine no tiene ningún motivo para volver a Mali, pues sus padres murieron a causa de la guerra y su hermano, que estudiaba la carrera de Medicina en su país, abandonará el país próximamente.

   Su abogado ha explicado que Moumine ha tenido anteriormente un asesoramiento "equivocado", ya que debería haberse planteado no desde 2012 sino desde 2008 la protección internacional y no el permiso de residencia.

   No obstante, este vecino de Cáceres ha dicho que se siente "muy orgulloso" por el apoyo recibido, y ha señalado que tiene "fe" en que se solucione, pero ha reconocido que si algún compatriota o alguien de África le pidiera consejo sobre si debe venir o no a Europa, ha dicho que le diría "que no, y mucho menos en patera". Cabe señalar que, actualmente, está escribiendo un libro contando su vivencia.

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