La presencia de civiles en Mosul "complica" la batalla para expulsar al Estado Islámico

 

La presencia de civiles en Mosul "complica" la batalla para expulsar al Estado Islámico

Combates en Mosul
DANISH SIDDIQUI
Publicado 08/05/2017 19:59:00CET

MOSUL, 8 May. (Reuters/EP) -

La presencia de población civil en Mosul, que todavía es importante a pesar del éxodo de los últimos meses, ha "complicado" la ofensiva de las fuerzas iraquíes y sus aliados internacionales, liderados por Estados Unidos, para liberar la ciudad de los terroristas del Estado Islámico, según ha indicado el teniente coronel James Browning, del Ejército estadounidense, en una entrevista concedida a Reuters.

Browning ha puesto como ejemplo que en uno de los últimos combates los yihadistas encerraron a un grupo de civiles en un edificio y desde allí dispararon contra las fuerzas gubernamentales y sus aliados usando a los habitantes de Mosul como escudos humanos.

El plan era simple: llamar la atención sobre la casa al disparar desde sus ventanas y después huir a un inmueble cercano a través de un agujero en la pared con el objetivo de dirigir a los aviones no tripulados de la coalición internacional contra la primera localización.

"Automáticamente sabíamos lo que estaban intentando hacer", ha dicho Browning. "Estaban intentando que mordiéramos el anzuelo para que destrozáramos el edificio (...) Este es el juego al que jugamos, este es el desafío al que nos enfrentamos todos los días", ha indicado.

Browning ha explicado que este tipo de tácticas son más frecuentes a medida que se va estrechando el cerco sobre los milicianos sobre los milicianos de negro. "Ya casi no hay lugares a los que ir y el campo de batalla es mucho más complicado por la cantidad de civiles que se están moviendo" por Mosul, ha apostillado.

Tanto el Gobierno de Haider al Abadi como la coalición internacional sostienen que la ofensiva sobre Mosul, que comenzó el pasado 17 de octubre, está llegando a su fin. Las organizaciones humanitarias se preparan ya para la vuelta de la población civil a una ciudad que ha quedado prácticamente destruida.

UNA GUERRA DISTINTA

Browning es uno de los 5.000 uniformados estadounidenses que están desplegados en Irak para "asesorar" y "asistir" a las fuerzas iraquíes, lejos de las 170.000 tropas norteamericanas que llegaron al país árabe en 2003 para arrebatar el poder a Sadam Huseín.

Para Browning, los dos casos no son comparables. "Antes tenía que dirigir combates y tenía que pedir a los iraquíes que vinieran conmigo", mientras que ahora Estados Unidos "ya no tiene un papel de combate" y la iniciativa corresponde al Gobierno de Al Abadi.

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