Yemen vota este martes para confirmar a Hadi

Yemen
REUTERS/KHALED ABDULLAH ALI AL MAHDI
Actualizado 21/02/2012 9:31:25 CET

SANÁ, 21 Feb. (Reuters/EP) -

Los yemeníes votarán este martes para confirmar al vicepresidente Abd-Rabbu Mansour Hadi como sucesor del presidente Alí Abdulá Salé, en unas elecciones que pondrán punto final a tres décadas de dominio sobre el país, pero que abren una serie de incógnitas sobre la capacidad de Hadi para romper definitivamente lazos con el régimen, y sobre la legitimidad de unos comicios en los que comparece como único candidato.

Hadi, de 66 años, acude a los comicios como ganador virtual gracias al acuerdo alcanzado por los países del Golfo por el que Salé aceptó abandonar el poder el pasado mes de noviembre después de un año de violentas protestas que han amenazado con consumir a este importante aliado de Estados Unidos en su lucha contra el terrorismo.

Pero junto a la promesa de guiar a su pueblo por una transición democrática, el nuevo presidente deberá enfrentarse al peligro de una guerra civil contra los movimiento secesionistas y a la todavía vigente amenaza de la célula yemení de la red terrorista Al Qaeda.

"Si el nuevo Gobierno fracasa a la hora de reintegrar a los ciudadanos del sur y a los del norte, los 'houthis', el conflicto será inevitable", subrayó el analista político Abdulghani al Iryani.

En este sentido, la transición gestionada por los seis países miembros del Consejo de Cooperación del Golfo, y que ha sido calificada de triunfal por la comunidad internacional, podría verse amenazada si el nuevo presidente no logra consolidar su posición ante un pueblo que le ve como un responsable interino en lugar del líder que esperan que sea.

Además, todavía perviven voces críticas contra el acuerdo del CCG, que a entender del activista Karim Rafari, solo sirve para "perpetuar el status quo", y los comicios no son más que "una maniobra política para mantener en el poder a quienes ahora lo ocupan".

Salé se encuentra en Nueva York para seguir con su tratamiento de recuperación tras el atentado fallido del pasado mes de junio, pero ha prometido volver al país al término de los comicios para liderar su partido, el Congreso General del Pueblo, lo que arroja dudas sobre su compromiso de abandonar el cargo que ha ostentado desde 1978.

Mas aún, su círculo interno todavía ejerce una extraordinaria influencia: su hijo Ahmed Alí comanda las guardias republicanas y su sobrino, Yehua, es el responsable de las Fuerzas Centrales de Seguridad, enfrentadas al líder tribal Sadeq al Ahmar y al general disidente Ali Mohsen.

En última instancia, un bajo índice de participación podría desacreditar el resultado de los comicios, en especial en el sur, donde los separatistas han rechazado la celebración de las elecciones porque "legitiman el régimen actual" que unificó el país por la fuerza en 1990 y son producto de una iniciativa del Golfo que no es reconocida por los separatistas", declaró el portavoz del llamado Movimiento Sur, Abdo al-Maatari.

Los 'houthis' (milicias chiíes) también han boicoteado las elecciones en el norte del país por "superficiales" y por presentar a un único candidato, en lo que describieron como una "trama saudí-estadounidense para mantener a sus aliados en el poder".

El analista Sami Ghalib cree que "está claro que a Washington y a Riad se les ha ocurrido finalmente la fórmula que permite echar a Salé a la vez que mantiene el régimen actual". A cambio, Yemen, uno de los países más pobres del mundo, recibirá una bienvenida ayuda económica.

(EUROPA PRESS INTERNACIONAL)

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