El Ministerio de Consumo ha criticado la falta de ambición del acuerdo político alcanzado en la UE para la reforma de los derechos del pasaje aéreo, lo que ha llevado a España a votar contra ella pese a mantener los umbrales y tiempos para reclamar compensaciones por retrasos e impedir cobrar a las familias y personas dependientes un sobrecoste por garantizar asientos juntos, pero que sí renuncia a proteger el derecho a embarcar con equipaje de mano sin pagar.