Archivo - Vista aérea del Castillo de Tabernas (Almería). - AYUNTAMIENTO DE TABERNAS - Archivo
TABERNAS (ALMERÍA), 12 (EUROPA PRESS)
El Ayuntamiento de Tabernas (Almería) ha sacado a licitación por 550.083 euros la ejecución de la tercera fase de la recuperación de la fortaleza hispanomusulmana del Castillo de Tabernas, una actuación de 12 meses con la que se pretende completar el trazado del recinto y consolidar los elementos sobre los que aún no se había actuado.
El proyecto se enmarca en el 'Programa 2% Cultural' y prevé intervenir en prácticamente la totalidad del conjunto monumental, declarado Bien de Interés Cultural (BIC), para proteger los tramos existentes y los que han aparecido durante las excavaciones arqueológicas. Con ello, se busca hacer el monumento "más seguro y accesible para los visitantes".
Según consta en la documentación consultada por Europa Press, esta fase resulta necesaria porque el tamaño del inmueble, su edad y el paso del tiempo han hecho que "no se hayan podido resolver completamente todos los problemas", pese a los trabajos ya ejecutados en el castillo.
La actuación da continuidad a las fases financiadas con cargo al anterior 'Programa 1,5% Cultural', que permitieron mejorar la lectura del recinto fortificado y recuperar estructuras que habían permanecido ocultas bajo la ladera.
En esta ocasión, los trabajos se centrarán en excavar prácticamente la totalidad del entorno de lienzos y torreones, reforzar la conservación de los tramos ya identificados y recuperar el trazado de los elementos que componían la fortaleza para frenar los procesos de destrucción y desaparición que aún afectan al monumento.
La memoria del proyecto incide además en que la restauración del castillo se ha planteado desde el inicio como una actuación unitaria, y no mediante intervenciones aisladas, con el objetivo de mantener la imagen actual del conjunto a partir del uso de materiales y técnicas tradicionales.
LAS FASES ANTERIORES
La primera fase, convocada en 2019, permitió la consolidación y protección de estructuras deterioradas, la excavación arqueológica de las bases de los elementos constructivos, fundamentalmente los torreones, y la restauración de zócalos de mampostería con grandes pérdidas de masa, además de una protección temporal en las zonas más degradadas. Aquellos trabajos permitieron además obtener una "mayor lectura del trazado de la fortificación".
La segunda fase, financiada en diciembre de 2020, completó y amplió los trabajos anteriores, además de documentar nuevos elementos y proteger los tramos existentes y los que habían aparecido durante las excavaciones. En esa fase se descubrió el trazado completo del recinto defensivo tras excavar con metodología arqueológica prácticamente la totalidad del entorno de lienzos y torreones.
El recinto fortificado ocupa unos 3.450 metros cuadrados y en la actualidad conserva 13 torreones, aunque originariamente habría contado con 16. A ello se suma un área poblada estimada de 23.000 metros cuadrados, que incluye la zona habitada del primer recinto, el área del segundo recinto murado y la necrópolis situada al noroeste.
La memoria del proyecto señala que la fortaleza se organiza en dos recintos y que en su interior se han identificado espacios de uso residencial y militar a partir de las excavaciones arqueológicas.