Archivo - Cotorras argentinas. - EUROPA PRESS - Archivo
ALMERÍA 23 Oct. (EUROPA PRESS) -
Una encuesta internacional liderada por la Estación Experimental de Zonas Áridas (EEZA-CSIC) revela que el 58,4 por ciento de la población no es capaz de nombrar ni siquiera una especie invasora presente en su país.
El trabajo, que ha analizado las respuestas de 20.420 personas de 54 países, concluye que el apoyo a las medidas de gestión de las especies invasoras es, en general, "bajo" y que conocer el problema "es fundamental para apoyarlas".
Según ha trasladado el órgano científico en una nota, las especies exóticas invasoras son aquellas que, a causa de la acción humana, se han establecido y extendido fuera de su hábitat natural, de modo que constituyen uno de los principales factores que impulsan la pérdida de biodiversidad con importantes impactos potenciales en el ámbito ecológico, económico y social.
"Nos ha sorprendido lo limitado que es el conocimiento sobre ellas, algo especialmente preocupante porque su gestión no solo depende del conocimiento científico y de adecuados métodos de gestión, sino también de la aceptación pública de estas medidas", ha manifestado la investigadora en la EEZA-CSIC y autora principal del estudio, explica Ana Novoa.
Hasta ahora, los estudios sobre el conocimiento y las actitudes de la población se habían centrado en regiones concretas, especies determinadas o grupos específicos de población. Esta es la primera vez que se realiza una encuesta global, traducida a 23 idiomas y administrada en 54 países con representación de todos los continentes habitados.
La encuesta, en la que han participado investigadores de 18 países, preguntaba a los participantes por las especies invasoras que podían nombrar en su propio país, las tres primeras palabras que asociaban a ellas y su apoyo a 20 medidas de gestión.
MOSQUITOS, RATAS Y JACINTO DE AGUA
A nivel global, las especies más citadas fueron los mosquitos del género Aedes, las ratas (Rattus) y el jacinto de agua (Pontederia crassipes); todas ellas entre las cien especies invasoras mas dañinas del mundo según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN).
En España, las especies más nombradas fueron la cotorra argentina (Myiopsitta monachus), la avispa asiática (Vespa velutina) y el cangrejo rojo americano (Procambarus clarkii).
Entre la población encuestada en España, en torno al 70% pudo citar al menos una especie invasora, una de las proporciones más altas de los 54 países encuestados, solo por detrás de Turquía, Vietnam y Puerto Rico.
La encuesta revela que la edad y el nivel educativo son las variables más estrechamente relacionadas con el conocimiento de las especies exóticas invasoras. Las personas de mayor edad muestran más probabilidad de conocer especies que las más jóvenes, al igual que quienes tienen un mayor nivel educativo.
Las personas que vivían en grandes ciudades también tendían a tener un mayor conocimiento del problema que quienes vivían en ciudades pequeñas o zonas rurales.
"Tendemos a pensar que quienes viven en países con muchas especies invasoras o en lugares donde sus impactos son especialmente visibles serán automáticamente más conscientes del problema", ha comentado Sven Bacher, de la Universidad de Friburgo (Suiza) y uno de los principales colaboradores del estudio, quien añade que lso resultados muestra que "esto no es necesariamente así" y que "las variables sociodemográficas parecen ser más importantes que las características del país en las que se vive"
BAJO APOYO A LA GESTIÓN
El estudio también reveló una relación consistente entre el conocimiento, las percepciones y las actitudes hacia la gestión de las invasoras, ya que las personas que podían nombrar al menos una especie se mostraron más favorables a su gestión.
Aun así, el apoyo general a la gestión fue "bajo", ya que la mayoría de las medidas consideradas en la encuesta contaron con el apoyo de menos de la mitad de los participantes y tan solo el uso de insecticidas fue aceptado por la mayoría.
Además, las medidas dirigidas a vertebrados contaron significativamente con menos apoyo, "algo que el equipo atribuye a una mayor carga emocional" y que es considerado como "preocupante" por parte de los autores del estudio.
"La gestión de las invasoras se lleva a cabo en la sociedad, no en un vacío científico. Si las personas no entienden por qué determinadas invasoras son un problema y por qué es necesaria su gestión, incluso las medidas basadas en una sólida evidencia científica pueden ser difíciles de aplicar", ha apuntado el director del departamento de Ecología de las Invasiones del Instituto de Botánica de la Academia Checa de Ciencias, Peter Pysek.
Los autores consideran que la educación ambiental y la comunicación hacia la sociedad son fundamentales, ya sea través de las escuelas o los medios de comunicación, a fin de explicar qué especies son las que causan problemas, cuáles son esos problemas y por qué se proponen determinadas medidas de gestión, según apunta Ross Shackleton, del Instituto Federal Suizo de Investigación.