Ciemat: Los 1.300 kilos de "material de muestras devueltas" a Palomares tienen "baja actividad radioactiva"

Manuel Fraga en la playa de Palomares (Almería)
Europa Press - Archivo
Publicado 24/10/2018 12:41:29CET

ALMERÍA, 24 Oct. (EUROPA PRESS) -

El Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (Ciemat) ha indicado que los alrededor de 1.300 kilos de "material radioactivo" que trasladó hace dos años al área bajo vigilancia radiológica de la pedanía de Palomares, en Cuevas del Almanzora (Almería), proceden de "los muestreos de tierras" realizados en la zona desde 1966 y ha remarcado que son "de baja actividad".

"No son residuos radiactivos ni basura nuclear sino que son el cúmulo de muestras que históricamente se han ido tomando de la zona en el marco del Plan de Vigilancia Ambiental y que se han devuelto al sitio del que se salieron ya no había más capacidad de seguir guardándolos en el propio Ciemat", ha señalado a Europa Press la directora del departamento de Medio Ambiente del órgano dependiente del Ministerio de Transición Ecológica, Yolanda Benito.

Benito ha trasladado que, ante la acumulación de "muestreos históricos", se decidió en 2016 que el sitio adecuado para su depósito era Palomares y ha precisado que el material que permanece almacenado en "contenedores con medidas especiales" se compone de "muestras de tierra y cenizas".

"En este caso --ha insistido- se trata de un material de muy baja actividad, casi desclasificado, para el que no es necesario prácticamente ningún tipo de control del que está prácticamente exento dada la dosis pequeñísimas de radio actividad".

Tras apuntar que se trata de una medida "inédita" ya que el caso de Palomares es "único" en España, ha detallado que el transporte no lo realizó Enresa, empresa dedicada al tratamiento de residuos nucleares, sino una "empresa del sector", que depositó los contenedores en la zona 2 del área de más de 40 hectáreas que se encuentra bajo vigilancia radiológica a la espera de que se ejecute el Plan de Rehabilitación aprobado para la zona en 2010.

"No es basura nuclear no son residuos como demuestra que Enrejas no intervino como tampoco tiene que ver con el Plan Integrado para la Mejora de las Instalaciones del Cierta (Pimic)", ha dicho en alusión al plan que se puso en marcha en el año 2000 con el fin de desmantelar las instalaciones paradas y obsoletas, des contaminar zonas y terrenos con contaminación residual, modernizar edificios e instalaciones y mejorar las infraestructuras generales del centro de Madrid.

Benito ha asegurado que el primer transporte, de unos 700 kilos, se realizó el 10 de mayo de 2016 y el segundo, con poco más de 600 kilos de material, se depositó el 29 de noviembre. "En el Cierta --ha añadido-- no teníamos más capacidad de guardar y por eso se adoptó esa decisión", ha reiterado.

En esta línea, ha descartado que la presencia de esta más de una tonelada de material radio activo en Palomares haya "cambiado nada" la situación radiológica en la zona y ha remarcado que "no cambia para nada" al tratarse de "muestras ambientales no manipuladas".

Sobre el hecho de que en su día no se informase a las autoridades locales, provinciales o autonómicas, ha argumentado que
al no tratarse de residuos nucleares "sino de material de muy baja actividad, no hay que informar a nadie" si bien, según ha matizado, sí estaba informado el Consejo de Seguridad Nuclear (CSE) a travesé de los boletines mensuales que remitimos.

"No teníamos que informar a nadie porque trabajamos en Palomares de forma constante y no informamos de este tipo de actuaciones", ha afirmado Benito para, a continuación, remarcar que "los alcaldes de la zona siempre han sido perfectos conocedores de nuestra actividad, si no de forma oficial, sí a través de otros canales".

Benito ha declinado, no obstante, referirse al cambio de criterios radiológicos en el área bajo vigilancia que habría derivado en una disminución del volumen de tierra contaminada a tratar y posterior traslado a EEUU para su almacenamiento.

"El porqué del cambio en los criterios radiológicos lo tiene que aportar el Consejo de Seguridad Nuclear que fue el que los cambio. No puedo pronunciarme sobre una decisión que tomó en pleno el órgano que tiene competencias para decidir sobre ello", ha concluido.

Cabe recordar que ante la Sección 7ª de la Audiencia Nacional (ANA) se sigue un procedimiento contencioso-administrativo impulsado por Ecologistas en Acción que debe dirimir si se obliga al regulador atómico (CSE) a fijar una fecha para llevar a cabo en plan de limpieza de residuos radio activos en la pedanía de Cuevas del Almanzora.

A lo largo del procedimiento, pendiente de señalamiento para votación y fallo, la Abogacía del Estado ha reconocido el volumen de tierra contaminada con radioactividad a limpiar en Palomares ha variado con respecto a lo previsto en el plan de rehabilitación aprobado en 2010 para la zona, pero ha negado que esto se deba a una modificación de los criterios radiológicos.

Ecologistas en Acción sostiene, sin embargo, que el CSN, en sesión celebrada el 22 de julio de 2015, "modificó los criterios radiológicos a aplicar en Palomares y redujo la cantidad de tierra a tratar y tamizar de 50.000 metros cúbicos a 28.000 metros cúbicos aproximadamente", y, después, firmó el acuerdo para el traslado y almacenamiento de los residuos generados con EEUU, que habría condicionado la rúbrica a estos cambios.

En concreto, asegura que estos cambios suponen "tamizar solamente 28.000 metros cúbicos y dejar el resto de tierra contaminada esparcida por Palomares" y advierte de que se han "modificado" los criterios radiológicos "por motivos políticos, sin base científica", lo que no "solucionaría el problema".

"IMPOSIBILIDAD" DE EJECUCIÓN Y DOCUMENTOS CLASIFICADOS

La Abogacía del Estado ha alegado a lo largo del contencioso-administrativo la confidencialidad de todos los documentos relativos a Palomares como "clasificados" para no aportarlos a la causa, entre ellos el documento del Departamento de Energía de EEUU de 2015 que Ecologistas considera "clave" ya que en este se habría propuesto al Ejecutivo español "alternativas" con el fin de "reducir los costes" del traslado a EEUU para su almacenamiento de la tierra radioactiva.

En su contestación a la demanda, admitió la "imposibilidad" tanto de poner en marcha "actualmente" la rehabilitación de los terrenos contaminados como de "fijar un plazo" para la ejecución del plan ya que éste tiene carácter "preliminar" y solo esboza líneas generales sin dar "pleno cumplimiento a todos los requisitos del Reglamento sobre Protección Sanitaria contra Radiaciones Ionizantes (Rpsri) y el Reglamento sobre Instalaciones Nucleares y Radiactivas (RINR)".

Reconocía, en esta línea, que la "ayuda" de EEUU para la gestión de los residuos radiactivos generados por la restauración de terrenos contaminados es de "importancia primordial para dar solución definitiva a este problema", ya que España "no tiene instalaciones para el almacenamiento definitivo de estos materiales contaminados con plutonio" pero reveló que "no existe acuerdo para la gestión final de los residuos" generados.

Por último, afirmaba la actuación llevada a cabo en la pedanía almeriense hasta el momento, con la expropiación de tierras y el vallado de áreas, "garantiza que actualmente no se supera la dosis" legal para los miembros del público y que la actividad radiactiva en el exterior del vallado "tiene valores de concentración que no ha requerido establecer restricciones ya que su impacto radiológico no se considera significativo".